Inédita operación en el Hospital Delicia Concepción Masvernat de Concordia

Se colocó, mediante un procedimiento quirúrgico, un cardiodesfibrilador implantable con terapia de resincronización cardíaca. La operación tuvo lugar en la nueva sala del Servicio de Hemodinamia del nosocomio y los responsables del implante fueron los médicos Sebastián Gallino, a cargo de Electrofisiología y del Servicio de Cirugía Torácica; José Luis Zigiotti y Martín Garaycochea. Este dispositivo monitoriza el ritmo del corazón, detecta irregularidades y las corrige mediante impulsos eléctricos.

El doctor Sebastián Gallino, uno de los responsables de este implante, en diálogo con el programa Vivir en Salud, que conduce Marcelo “Bruja” Verón por Radio Costa Paraná (88.1), explicó que “cuando el corazón se daña en forma progresiva empeora su función cardíaca, ya sea por infartos, hipertensión arterial, diabetes o las conocidas miocarditis, que se hicieron más populares post-Covid 19 pero que siempre existieron”.}

“El corazón se inflama, se daña su función, y como el corazón es un músculo, muy protagonista, pero no deja de ser un músculo más en el cuerpo humano, cuando se daña la función cardíaca y se dilata el corazón, estos pacientes están propensos a hacer arritmias mortales, que son los responsables de la muerte súbita que cada tanto escuchamos que ocurren”, agregó.

“Esa función cumple el cardiodesfibrilador, que es el equipo que queda monitoreando permanentemente y 24/7 la función cardíaca, cuando ocurre una arritmia mortal, emite un shock, una descarga eléctrica, como vemos en las películas, esos paletazos que se da desde el exterior, pero en este caso desde el interior del corazón. Emite una descarga eléctrica y en 10 segundos se recupera la función cardíaca, el ritmo cardíaco”, precisó

“Ese implante está dentro del corazón, es un cable que queda localizado en el ventrículo derecho, por eso es tan rápido y tan efectivo el tratamiento”, subrayó, y eso es lo que es prevención de muerte súbita.

La tecnología dio un paso más adelante y permitió agregar un nuevo catéter “para sincronizar los dos ventrículos, porque cuando el corazón se dilata mucho, pierden sincronía los dos ventrículos y eso hace que los latidos sean ineficientes, por lo tanto, agregar este tercer cable, que fue lo que pudimos hacer en el hospital, gracias al equipamiento que hay ahora en el hospital, logramos sincronizar los dos ventrículos y eso mejora la función cardíaca, incluso puede hacer una reversión de la patología”, añadió el médico.

Este implante no es el primero que se hace en Entre Ríos, pero sí en el Hospital Delicia Concepción Masvernat. “Esto es una terapéutica que se está haciendo hace unos años y la limitación es el costo. No es que no se consigan los cardiodesfibriladores, son todos importados porque no hay producción nacional, son americanos o alemanes. Son caros, pero sí están disponibles”, señaló Gallino.

– ¿Hay algún diagnóstico específico para que el paciente deba ser sometido a este tipo de intervención?

– Sí, en general estos pacientes ya vienen con un seguimiento por parte de los cardiólogos, porque no es una enfermedad súbita sino una enfermedad que viene sucediendo con los años. Los médicos van viendo que empeora, se dilata, hace insuficiencia cardíaca, tiene más fatiga al paciente, se moviliza menos, empieza a afectar su vida diaria y eso se va percibiendo hasta que hay una instancia de gravedad donde ahí son derivados a mí, que hago esta especialidad, que es una subespecialidad de la cardiología. Ahí lo discutimos entre el paciente, la familia y el médico de cabecera. Cuando llega el momento de que el paciente es el candidato le ofrecemos esta terapéutica.

– Esto sería un paso antes de llegar a una situación límite, que requiera por ahí un trasplante.

– Exactamente, es el paso previo a pacientes que iban a trasplante cardíaco. Antes no tenían esta alternativa y los pacientes quedaban en lista espera.

El trasplante cardíaco, en el mundo y en Argentina, no es una terapéutica accesible. Se hacen equis casos por año, pero no existe como tratamiento de masa, de volumen. Entonces uno puede estar en una lista de espera de trasplante y cada tanto se trasplanta alguno, pero se trasplantan tan pocos, es tan complejo la organización de un trasplante cardíaco que esta alternativa vino a interceptar a esos pacientes y a sacarlos de la lista de espera.

– ¿Cómo es la recuperación del paciente en términos de cuidados que deba tener y cómo transcurre su vida? ¿Se vuelve a tener una mejor calidad?

– Sí, exactamente. Ese es el objetivo. No es que la terapéutica sea imperfecta, sino que las cardiopatías de estos pacientes son muy avanzadas. El músculo infartado es un músculo muerto. Entonces, por más tecnología que haya, si no hay resto de músculos para recuperar, los pacientes no andan bien. Y ese porcentaje es del 30%.

– ¿Hay alguna edad mínima o máxima para realizar este tipo de procedimiento quirúrgico?

– No, no hay ni mínima ni máxima. Lamentablemente se usa en pediátricos, en chicos pediátricos. Digo lamentablemente porque es traumático ver chicos que tienen enfermedades cardíacas tan avanzadas. Y también se usa en personas de mayor edad.

La consideración de la calidad de vida que van a tener y la edad del paciente y del estado general siempre se pone sobre la balanza. Eso es el ejercicio de la profesión, el sentido común y tener claro cuándo conviene intervenir o no un paciente. Pero en términos generales la edad no es una limitante porque la expectativa de vida nunca la sabemos. ¿Cuánto más va a vivir una persona, por ejemplo, de 80 años? Si va a vivir 3, 4, 5 años y vive con una mejor calidad de vida, eso es un éxito terapéutico.

Inédita operación en el Hospital Delicia Concepción Masvernat de Concordia Sebastián Gallino, médico cardiólogo.