Impuestos, suba en los insumos y cierre del comercio internacional dispararon el precio de las vestimentas
El economista e investigador de la UNER, Gabriel Weidmann, explicó cómo se forma el precio en las vestimentas cuando precisamente las prendas de vestir y calzados incidieron fuertemente en el IPC, con subas que fueron superiores al 40 por ciento y en algunos casos hasta el 100 por ciento, según las noticias. “Si uno ve los componentes del precio de las indumentarias ve que el cincuenta por ciento son impuestos, y va a tener luego otros costos como transporte, energía, que es ajeno a lo que es la producción específicamente la indumentaria. Por ahí se piensa que en indumentaria la formación de su precio se da por la tela o el trabajador que compone la vestimenta, pero también mucho va con la formación de marca, con los locales, y todo eso excede la formación de precio en la fábrica”, dijo en diálogo con radio “Costa Paraná”.
Weidmann sostuvo que “hay muchos impuestos que recaen sobre sí mismo, y eso se ve en el sector alimentario que tiene muchos impuestos que caen sobre la facturación, como son los impuestos nacionales, los ingresos brutos, las tasas municipales”. Habló entonces de que es posible que haya “un 10 ó 15 por ciento en impuestos provinciales y tasas, un 21 por ciento de IVA, más otros impuestos como Ganancias e Impuesto al Cheque que hace que se forme una bola muy importante”.
En la entrevista se habló puntualmente sobre la situación de las vestimentas que está un 60 por ciento más cara que el año pasado, según el índice de precio al consumidor que mide el Indec. Desde el programa “Para empezar” se comentó que la industrial declaró que hubo un aumento de los materiales, como algodones e hilados que aumentaron el 18 por ciento en dólares y que eso llevó a que este año el aumento sea mayor que en otros, pero también que el comercio podría estar queriendo recuperar algo de la ganancia que le fue esquiva durante el año pasado debido a la pandemia.
Continuando con la explicación de la formación de precios en las vestimentas, el economista dijo: “Hay varios puntos a tener en cuenta, por un lado la cuestión estacional que uno lo ve en todos los rubros, porque educación aumenta en febrero y marzo, hotelería y recreación en las vacaciones, y vestimenta aumenta en cambio de temporada y tiene un aumento más grande que el promedio en el IPC. Por otro lado, el sector textil, en general, está muy influenciado por las vinculaciones con el comercio exterior. En la medida que haya mayor apertura comercial de Argentina, el sector textil es uno de los que se ve más afectado y hace que haya un techo en los precios nacionales y eso repercute. En la medida que haya menor comercio internacional en el sector textil, tanto porque un cierre del comercio exterior o porque haya una caída en el comercio internacional a partir de la pandemia, eso hace que ese techo no sea tan fuerte y amplía la capacidad de subir los precios”.
Consideró que la caída de las ventas por la pandemia y que el precio “haya venido bastante pisado por la mayor apertura comercial y apreciaciones cambiarias que había hasta mediados de 2018, planteó un panorama que le daba margen para aumentar los precios”.
La formación del precio de las vestimentas se ve fuertemente influenciada por la situación de la pandemia.