Hay menos empleados y menos empleadores en Entre Ríos
Política Argentina (CEPA) analizó en un trabajo la evolución de empleadores y trabajadores registrados en la provincia entre noviembre de 2023 y marzo de 2026, utilizando datos de la Superintendencia de Riesgos de Trabajo.
En ese periodo, informó Juan Pablo Enríquez, integrante del CEPA, durante una entrevista con el programa Buen Día, que conducen Carlos Matteoda, Alejandro Abero y Marta Segovia por Radio Costa Paraná (88.1), la provincia perdió 1.075 empleadores, pasando de 17.405 a 16.330, lo que implica una reducción significativa en la capacidad de generación de empleo local.
Esta tendencia, agregó, se replica a nivel nacional, donde se registró una caída de 26.448 empresas, constituyendo “el mayor proceso de destrucción empresarial de la historia argentina, superando incluso a los períodos del macrismo, la década del 90 y la gestión de Martínez de Hoz”, subrayó.
Detalles
La disminución de empleadores se tradujo en la pérdida de 9.388 puestos de trabajo registrados en Entre Ríos durante el mismo período, acercándose a los 10.000 empleos perdidos, mientras que a nivel nacional la cifra asciende a 339.841. Los sectores más afectados por la reducción de empleadores incluyen:
– Comercio mayorista y minorista, reparación de vehículos: 320 empleadores menos (6% de caída).
– Servicios artísticos, culturales, deportivos y de esparcimiento: 19,9% de caída.
– Construcción: 15,8% de caída.
– Servicios de organizaciones y órganos extraterritoriales: 14% de caída.
– Servicios profesionales, científicos y técnicos: 12% de caída.
– Alojamiento y servicios de comida: 9% de caída.
– Industria manufacturera: 9% de caída.
– Servicios de asesoría y personales: 7% de caída.
La mayoría de los sectores económicos presentan datos negativos, salvo algunos sectores primarios y financieros que, aunque muestran cierta estabilidad o crecimiento, no son grandes generadores de empleo.
El modelo y sus consecuencias
El informe atribuye la destrucción de empresas y empleos a un modelo económico que prioriza la apertura irrestricta de importaciones, lo que debilita la industria nacional y el aparato productivo. La caída del consumo, producto de la reducción de ingresos en los sectores asalariados, agrava la situación. Este modelo económico “ya ha mostrado resultados similares en otros períodos históricos del país”, enfatizó Enríquez.
Precarización e informalidad laboral
La tasa de informalidad laboral en Argentina superó el 44%, lo que evidencia que “la reforma laboral vigente ha incrementado la precarización y la pérdida de empleos formales”. El aumento de la informalidad implica que más personas quedan fuera de la protección social y de los derechos laborales, profundizando la vulnerabilidad de la fuerza de trabajo.
Concentración
El sector financiero y algunos vinculados a la agricultura, agregó, “han mostrado cierto crecimiento, pero generan pocos empleos en comparación con la industria, el comercio y la construcción, que son los principales motores del empleo y los más afectados”
En el sector agropecuario, la mayor rentabilidad se concentra en grandes empresas exportadoras, mientras que los pequeños productores, que predominan en Entre Ríos, reciben una porción mucho menor de la riqueza generada.
Endeudamiento
El informe, asimismo, advierte sobre el aumento del endeudamiento externo, con la reciente toma de un nuevo préstamo de 5.000 millones de dólares, facilitado por la baja del riesgo país. Este endeudamiento “insostenible y sin control parlamentario efectivo, compromete los recursos naturales y la soberanía económica” del país, beneficiando principalmente a actores internacionales y grandes empresas, mientras se debilita la capacidad de desarrollo nacional, cerró Enríquez.
Juan Pablo Enríquez, integrante de CEPA.