Fuerte caída interanual de las ventas en Concordia
El Centro de Comercio, Industria y Servicios de Concordia releva periódicamente la situación de las pymes y empresas locales. El relevamiento realizado en julio registró una caída cercana al 70% en las ventas y en la actividad respecto del año anterior, que ya había sido negativo. La capacidad instalada también se encuentra muy por debajo de su potencial: las empresas poseen recursos productivos que no están utilizando plenamente.
El presidente del Centro de Comercio, Industria y Servicios de Concordia, Adrián Lampazzi, consideró que esos indicadores configuran “un escenario cada vez más preocupante” y que las pymes “no cuentan con margen financiero suficiente para soportar nuevas dificultades”. La situación afecta tanto a comercios como a empresas industriales y de servicios, en un contexto regional desfavorable para actividades como la citricultura y la madera.
Gestiones y reclamos
La entidad, señaló Lampazzi en declaraciones al programa Buen Día, que conducen Carlos Matteoda, Alejandro Abero y Marta Segovia por Radio Costa Paraná (88.1), busca actuar como “nexo entre los empresarios y los gobiernos, ya que no puede resolver directamente la mayoría de los problemas, pero sí canalizar reclamos y propuestas”. Convocó, ante este escenario, a sus asociados –y también a quienes no os son– para reunir demandas, sugerencias y posibles acciones colectivas.
Uno de los principales reclamos se relaciona con “la presión impositiva provincial, especialmente Ingresos Brutos y sus retenciones”. En un contexto de escasa circulación de dinero, las empresas deben afrontar pagos anticipados o tributos sobre operaciones cuyo cobro puede demorarse mucho.
Lampazzi también cuestionó el IVA aplicado “a ventas a plazo aún no cobradas, las retenciones, multas y cargos de organismos nacionales y provinciales, así como los intereses por atrasos” a los que calificó de “desproporcionados”.
El incumplimiento de un impuesto, remarcó, puede derivar rápidamente en embargos y congelamiento de cuentas, agravando la crisis de empresas que ya operan sin liquidez.
La institución, asimismo, reclamó políticas que contemplen las diferencias entre grandes compañías y pymes, ya que estas últimas tienen mucha menos capacidad para absorber ventas impagas, aumentos salariales, cargas fiscales y gastos extraordinarios.
Cambios en el consumo y competencia
Además de la recesión, el comercio enfrenta transformaciones en los hábitos de consumo y una competencia creciente de plataformas electrónicas nacionales e internacionales. El ingreso de productos del exterior por canales digitales registra niveles récord, lo que “reduce la competitividad del comercio local y golpea especialmente a los negocios físicos”, subrayó.
Por eso, el sector considera necesario “trabajar en medidas de apoyo al comercio presencial y, al mismo tiempo, desarrollar respuestas propias mediante cooperación entre empresas, instituciones y comerciantes. Las soluciones no pueden depender exclusivamente de la intervención estatal”, admitió Lampazzi.
Más comercios pero menos actividad
“La percepción de que existen numerosos locales vacíos no coincide completamente con los relevamientos: aumentó la cantidad de locales ofrecidos, pero también se observa una mayor cantidad de negocios en distintos sectores de la ciudad. Esto ocurre porque, ante la falta de empleo y la crisis de las economías regionales, muchas personas consideran abrir un comercio como la alternativa laboral más accesible, utilizando ahorros, indemnizaciones, endeudamiento o ayuda familiar”, comentó.
El resultado, enfatizó, es “una actividad comercial fragmentada: más negocios compiten por una demanda que se reduce. Algunos comercios establecidos sufren fuertes caídas de ventas, mientras que otros emprendimientos abren con escasa planificación y cierran a los pocos meses, dejando nuevamente personas sin trabajo”.
La reducción de las plantas de personal estatales obliga a que el sector privado “absorba trabajadores, pero la actividad privada tampoco tiene capacidad suficiente para incorporar a todos”.
El panorama general para Concordia en definitiva, combina caída del consumo, presión fiscal, baja utilización productiva, pérdida de competitividad y deterioro de las principales actividades regionales.
Adrián Lampazzi, presidente del Centro de Comercio, Industria y Servicios de Concordia.