Explican las consecuencias que puede tener la caída de un rayo
La caída de un rayo puede causar daños físicos en el punto de impacto y, además, electrocuciones por las corrientes que se dispersan por el terreno o por objetos cercanos.
El ingeniero electricista Marcelo Marcó, durante una entrevista con el programa Ruido de Mate, que conducen Andrea Venturini, Martín Echagüe y Julio Galera por Radio Costa Paraná (88.1), explicó que la tensión de contacto aparece cuando una persona toca un árbol u otra estructura afectada; la tensión de paso es la diferencia de potencial entre dos puntos del suelo, por ejemplo, donde apoyan los pies. Esta última explica por qué también pueden morir animales próximos a un alambrado: la separación entre sus patas permite que la corriente atraviese el cuerpo. Para que ocurra una electrocución debe existir una diferencia de potencial entre partes del cuerpo. Los rayos también pueden dañar equipos electrónicos.
El profesional, además, señaló que la intensidad de cada descarga varía, por lo que no existe una distancia única que garantice seguridad. Como referencia técnica, en estaciones transformadoras se considera que la corriente derivada a tierra no supere los 24 voltios a un metro; esa cifra corresponde al umbral de seguridad citado para la legislación argentina.
Durante la entrevista, se señaló que alrededor del 10 % de las víctimas mortales por rayo fallece, generalmente por paro cardíaco, y que entre el 50 y el 80 % de quienes sobreviven puede sufrir secuelas prolongadas, como problemas neurológicos o pérdida de memoria.
Pararrayos y evaluación profesional
Un pararrayos, precisó Marcó, “busca captar la descarga en su punta —denominada punta Franklin— y conducirla a tierra para evitar daños en el edificio y reducir tensiones peligrosas”. Sin embargo, remarcó, “no conviene comprarlo o instalarlo basándose sólo en el precio, en información de inteligencia artificial o sin evaluación técnica. La necesidad, altura, cobertura y diseño del sistema deben determinarse mediante un estudio profesional del edificio y del riesgo local”. Las normas de la Asociación Electrotécnica Argentina y del IRAM incluyen criterios técnicos; también se consideran mapas de actividad isoceráunica, que estiman la frecuencia de rayos por zona. Una instalación inadecuada no garantiza protección.
Conducta durante una tormenta
Ante una tormenta, Marcó recomendó “no refugiarse debajo de árboles ni permanecer cerca de estructuras que puedan recibir una descarga. Si se está expuesto, se recomienda alejarse con pasos cortos, sin correr ni dar zancadas, y dirigirse a un vehículo. La lluvia es preferible a buscar refugio junto a un árbol”.
También aconsejó “evitar montar a caballo durante una tormenta por la tensión de paso entre las patas del animal. La diferencia entre rayo y centella no cambia el peligro relevante: la descarga que llega al suelo puede afectar a quienes estén cerca. El punto exacto donde caerá es impredecible, aunque los puntos altos pueden atraerla”.