Está en marcha el paro de 48 horas en las universidades nacionales
Es en reclamo de una mejora salarial y se enmarca en la pérdida de presupuesto de todo el sistema universitario. Hay docentes que están dejando de dar clases para dedicarse a otros trabajos, advirtió Germán Orsini, el secretario general de AGDU. ¿Cómo seguirá la protesta después de esta huelga?
El paro universitario por 48 horas ya está en macha por lo que este martes 20 y miércoles 21 de agosto no habrá clases debido a la falta de acuerdo salarial entre los sindicatos docentes y no docentes con la administración del presidente Javier Milei.
El secretario general de la Asociación Gremial de Docentes Universitarios (AGDU), Germán Orsini, explicó que la huelga obedece “al reclamo concreto de una mejora salarial” y se enmarca “en la pérdida de presupuesto de todo el sistema universitario” por lo que la medida de fuerza no tiene que ver sólo con lo salarial.
A los docentes se suman los no docente y en consecuencia “hay facultades que van a permanecer cerradas” como Trabajo social y Ciencias de la Educación, en Paraná.
Orsini, durante una entrevista con el programa Malos Perdedores, que conducen Exequiel Flesler, Florencia Gómez e Ignacio Koornstra por Radio Costa Paraná (88.1), remarcó que “la mayor preocupación que tenemos es la pérdida no sólo del poder adquisitivo del salario, sino también de docentes que están dejando de dar clases para dedicarse a otros trabajos, para poder tener un salario que les permita sobrevivir”.
La preocupación se extiende a “la situación de los estudiantes que también, ante la falta de ingresos, dejan y abandonan la universidad. Es, entonces, un combo de situaciones donde justamente el capital humano tanto para formarlo como los que son formados se ven en una situación muy crítica. Lo que atenta contra la idea de universidad pública que nosotros tenemos, que es aquella universidad que le permita formarse, poder adquirir conocimiento y alcanzar una mejor calidad de vida”.
Orsini, asimismo, consideró que la media sanción que la Cámara de Diputados de la Nación le dio al proyecto de ley de financiamiento de las universidades nacionales “es un avance” porque “actualiza el presupuesto y en el presupuesto el 90% son salarios, y eso reconoce ante la sociedad la pérdida del salario de los docentes y no docentes. O sea, es un blanqueamiento de una situación que a veces parece que no está clara, que es la pérdida del 40% del salario real. Cuando se habla de presupuesto el 90% son salarios, tanto docentes como no docentes, y el 10% corresponde a programas de investigación, becas, comedores, infraestructura, gasto de funcionamiento”.
A modo de ejemplo de lo magro de los salarios docentes, el sindicalista precisó que “el Jefe de Trabajos Prácticos, que son 10 horas semanales, está cobrando 130.000 pesos, con menos de 10 años de antigüedad, dando 4 o 5 horas de clases y otras 5 horas haciendo trabajos de preparación de clases y otras cuestiones”.
“Por más vocación docente que uno tenga, la mayoría de los docentes la tienen, y lo demostramos en pandemia, esa vocación empieza a ponerse en tela de juicio”, señaló.
Orsini comparó la situación actual de los dcentes universitarios con los años ’90. “Uno ya ha vivido esa época como alumno, en este caso, y en ese momento la salida era manejar, había ingenieros manejando un taxi, era la nota periodística del momento, y hoy será la de un ingeniero manejando un Uber”, observó.
Se trata, agregó, de “estrategias de supervivencia para poder costear el nivel de vida y llevar una vida digna, que con los salarios que está pagando el sistema universitario no alcanza. Llegamos a los mismos salarios que teníamos en 2002, y eso es bastante gráfico.Hemos encontrado stickers de los ‘90 que decían ‘ningún docente universitario bajo la línea de pobreza’, y hoy estamos con el 60% de la planta docente bajo la línea de pobreza”.
Esta situación genera “un descontento y una bronca de los docentes que se está manifestando en el acatamiento a los paros”, enfatizó.
– ¿Hay posibilidades de una nueva movilización? ¿Se ha conversado en el marco de discusiones con los sindicatos nacionales?
– Todo este esquema de paros y profundización del plan de lucha confluye en una marcha que se va a realizar en septiembrem en Buenos Aires, seguramente con réplicas en cada ciudad donde están las universidades, como fue en abril.
Esa es la idea del plan de lucha porque nosotros pensamos que la manera de que se visualice el conflicto es en la calle, no es por Twitter o por Instagram o por las nuevas tecnologías, sino mostrando que la universidad pública sigue siendo algo que la sociedad valora y que es un mecanismo de ascenso social y de mejora de la calidad de vida de todas las personas.
Germán Orsini, el secretario general de AGDU.