Especialista en test vocacional dijo que las carreras tradicionales siguen en punta, pero que crecen otras nuevas
La psicopedagoga Noemí Wernli, especialista en test vocacional, dijo que las carreras con más salidas son las tradicionales, pese a la gran variedad de oferta académica: “esto todavía se sigue manteniendo en la mayoría de las facultades; en Entre Ríos, en Buenos Aires, en Córdoba, en Santa Fe también”. “Más allá de las carreras tradicionales hoy hay otros intereses, por ejemplo las carreras relacionadas con la tecnología y las ciencias son muy buscadas, y lo que es administración y negocios también. Eso se ha abierto un poco; ya no es solo contador público dentro de las Ciencias Económicas, sino que hay otras carreras también valoradas y buscadas, como Administración de Empresas, como una de las carreras que está dentro de las diez más elegidas”, dijo en diálogo con radio “Costa Paraná”.
La especialista tomó en consideración el cambio de paradigma en la comunicación, lo que lleva a la población joven a elegir carreras como Marketing Digital, Diseño Web, Diseño Gráfico, Análisis de Datos, Logística. “Son las carreras del futuro que tienen que ver con el cambio de paradigma. Son carreras bastante nuevas y elegidas en crecimiento; no diría las más elegidas pero sí en crecimiento”, afirmó.
La charla -que está completa en el audio- discurrió sobre el proceso de determinar la vocación y allí la entrevistada afirmó que se encuentra con un panorama en el que los jóvenes no llegan desorientados, en general. “A mí me sorprende, día a día, los jóvenes y adolescentes que buscan armar y elaborar sus proyectos, pensarse en el futuro. Y con muchas ganas. La verdad es que hay muy pocos adolescentes que llegan desanimados a un proceso de orientación. También los observo en otros ámbitos, no solamente en el consultorio privado”, agregó.
Habló de la amplia oferta y de la tendencia de los padres a no indicarle a sus hijos por cuál carrera optar. Así lo expresó la profesional: “Sí, es bastante difícil elegir hoy en día porque las ofertas son diversas, son múltiples y la verdad es que a veces salen con poco reconocimiento y una escasa fragilidad en sus vocaciones porque no ha habido un trabajo. En general antes, eran menos las opciones y las familias hacían devoluciones: “ah, vos sos para tal cosa’, aunque condicionaba un poco pero había algo de registro. Hoy los padres, en general, lo que yo escucho, es que no quieren condicionar y entonces no devuelven nada. Y a veces los adolescentes llegan con muy poco registro. Y no se da esta devolución no solo desde la familia, sino tampoco desde la educación, desde la escuela y entonces hay un escaso registro de las habilidades personales, de los recursos, de los intereses que se han dado a lo largo de la vida de esa persona: para qué han resultado bueno y en qué se ven. Ese es un trabajo de la orientación y el ámbito donde se trabajan todas esas preguntas”.
Muchos jóvenes y adolescentes deciden su futura formación académica acudiendo a los tests vocacionales.