Entre la respiración nasal y la «mente en blanco»: los secretos del Tai Chi

La profesora de Tai Chi Chuan, María Riestra, brindó detalles sobre la jornada abierta y gratuita que se llevará a cabo este sábado en la Plaza Primero de Mayo de Paraná para celebrar el Día Internacional del Tai Chi. Esta disciplina es un arte de origen chino que combina movimiento corporal, respiración y concentración, y que cada vez más personas se animan a practicarlo al aire libre a pesar de la exposición pública.

Riestra relató su propia transición hacia esta práctica, señalando que toda su vida realizó deportes competitivos como vóley y hockey sobre césped. Sin embargo, llegó un momento en que buscó una actividad diferente para sus fines de semana y se encontró con el Tai Chi en el año 1998.

La profesora confesó que su primera impresión no fue positiva: «Cuando fui a una clase dije, esto no es para mí. Porque era no hablar, todo tranquilo, todo pausado, todo lento».

Recordó que le costaba imaginar estar una hora sin hablar, pero que se animó a probar y descubrió una modalidad distinta a la de «transpirar la camiseta» o competir, permitiéndole evolucionar de otra manera.

La docente fue muy precisa sobre la importancia de la respiración en esta disciplina. Aclaró que la inhalación y la exhalación deben realizarse estrictamente por la nariz y no por la boca.

«Porque así es. De esa manera el aire entra al cuerpo con una temperatura, con un filtro, que son las fosas nasales, y queda dentro y masajea todos los órganos», detalló sobre este proceso que ayuda a aquietar el ritmo cardíaco.

Riestra definió este intercambio de aire como un «masaje interno» que depende de la capacidad y el contexto de cada practicante. Al coordinar estos ritmos con movimientos encadenados, se logra una secuencia coreográfica que permite alcanzar un estado de «meditando en movimiento».

La «mente en blanco» y aprendizaje

Al explicar qué significa meditar en movimiento, la profesora señaló que se trata de estar en el «aquí y ahora», logrando que la cabeza (o «la azotea») quede libre de pensamientos cotidianos como cocinar o ir a comprar.

«Estás ahí, estás trabajando con vos», afirmó, destacando que es necesario «dejarse llevar» y enfocarse en la entrega personal.Respecto a cómo se aprende la disciplina en una clase abierta, Riestra explicó que se basa en la imitación: «Acá copias al que más sabe. Eso lo hacen los chinos. Ellos son en eso muy muy respetuosos».

Asimismo, recomendó a los principiantes no desanimarse rápido: «siempre digo, hay que tenerse piedad porque con lo nuevo uno por ahí sale disparado».

Sobre la actividad de este sábado, la profesora informó que se realiza en el marco del Día Mundial del Tai Chi, el cual se festeja haciendo la práctica durante 24 horas en todo el mundo. En Argentina, el horario de encuentro es a las 10 de la mañana para cumplir con ese ciclo global de festejos.

La cita es en la Plaza Primero de Mayo, específicamente sobre el lateral de la calle Su Santidad Francisco (ex Monte Caseros), de 10:00 a 11:00 horas. Riestra invitó a todos los interesados, incluso a los que nunca practicaron: «pueden ir con ropa cómoda y hacer o pueden irse con los mates y ver y mirar y preguntar».

Finalmente, destacó que la disciplina está en constante crecimiento en Argentina, con practicantes en Mendoza, Rosario, Santa Fe y Buenos Aires.