En la Argentina hay 3.000 pacientes en lista de espera de riñón
El dato lo aportó el médico nefrólogo Gustavo Colli, jefe de la Unidad de Trasplante Renal del sanatorio La Entrerriana, durante una entrevista con el programa Vivir en Salud de Radio Costa Paraná. Entre 9.000 y 10.000 pacientes, en tanto, están en diálisis. Definió a la enfermedad renal como “silenciosa” dado que no presenta síntomas, por lo que “siempre hay que ir buscándolos en controles médicos periódicos”. Mantener una dieta saludable, hacer actividad física, evitar la sal y los azúcares, y, fundamentalmente, no fumar, son los cuidados clave.
El segundo jueves de marzo, desde 2006, se conmemora el Día Mundial del Riñón con el objetivo de concientizar a la población sobre la importancia que tienen estos órganos y reducir el impacto de las enfermedades renales y sus problemas de salud asociados. La fecha fue instaurada por la Sociedad Internacional de Nefrología y la Federación Internacional de Fundaciones Renales.
El 10% de la población mundial sufre de alguna enfermedad renal crónica, pero no suelen darse cuenta hasta que el problema ya se encuentra bastante avanzado y los únicos caminos que les quedan por transitar es la diálisis o un trasplante de riñón.
El médico nefrólogo Gustavo Colli, jefe de la Unidad de Trasplante Renal del sanatorio La Entrerriana, en diálogo con el programa Vivir en Salud, que conducen Marcelo “Bruja” Verón y Pamela Facello por Radio Costa Paraná (88.1), explicó que la función de los riñones es la de “mantener la sangre bastante limpia de impurezas, o sea, de filtrar la sangre de impurezas que con los años se transforman en tóxicas para el organismo. O sea, en realidad, los riñones se pueden enfermar en forma brusca, aguda, o en forma crónica, lenta y progresiva”.
“Cuando se enferman en forma brusca, eso es lo que se llama insuficiencia renal aguda, se intoxican los pacientes en forma brusca con necesidad de sacar esas toxinas de alguna u otra forma. Y si se van intoxicando lenta y progresivamente, los pacientes se van acostumbrando a estar intoxicados con esas sustancias, se sienten bien, pero con el tiempo empiezan a generar complicaciones muy importantes en todo el organismo, tanto cardíacas como cerebrales, vasculares en general”, precisó.
Colli definió a la enfermedad renal como “silenciosa” dado que no presenta síntomas y que “siempre hay que ir buscándolos en controles médicos periódicos”.
Ante este “silencio” de la enfermedad, Colli recomendó, como una forma de prevención, hacerse un chequeo anual y pedirle al médico de cabecera o médico clínico que “le mida la creatinina en sangre y un análisis de orina completa”, mientras los pacientes que son diabéticos, hipertensos, tabaquistas o con colesterol “tienen que hablar con su clínico, endocrinólogo o cardiólogo para que le controle la función renal”. Esto es lo recomendable cuando se quiere buscar enfermedad renal crónica, lenta y progresiva.
Ahora bien, la persona que padece la enfermedad renal aguda, abundó el profesional, “sí puede tener muchos síntomas: se le hinchan los pies, se agitan al caminar, de golpe no pueden comer, no tienen apetito, tienen náuseas y vómitos, que son, a la vez, causa y consecuencia de insuficiencia renal aguda porque se pueden deshidratar, sobre todo en estas épocas de calor, de temperatura tan elevada, porque se pierde mucho más líquido del que consumimos y ahí empiezan a los riñones a no recibir el combustible que es el agua”.
Epidemia mundial
La insuficiencia renal crónica, enfatizó Colli, es una epidemia mundial que está en aumento en forma permanente. “Las unidades de diálisis tienen cada vez más pacientes, los pacientes en lista de espera para tratamiento renal son cada vez más, y hoy en la Argentina “hay 3.000 pacientes en lista de espera de riñón, mientras en diálisis hay entre 9.000 y 10.000 pacientes”, precisó, al tiempo que alertó que el aumento de pacientes en diálisis es más o menos del 10% anual desde hace varios años.
– ¿Cuál es la razón de ese aumento?
– En principio porque la sobrevida es cada vez más alta. El crecimiento de la edad en pacientes diabéticos, hipertensos, cardiópatas, es cada vez mayor. Entonces esos pacientes tienen más posibilidad de ingresar a diálisis ahora que antes, que se morían más o se morían temprano o no llegaban a la necesidad de diálisis.
– ¿Qué factores llevan a la enfermedad renal?
– Los malos hábitos: la vida sedentaria, la ingesta alta de sal, el tabaquismo, el no control de la presión arterial, el no control del colesterol, esos son todos factores de riesgo que llevan a que aumente la posibilidad de tener enfermedad de las arterias y entre ellas las arterias renales.
Y, por ahora, no hay nada demostrado de que la contaminación ambiental específicamente derive en una insuficiencia renal.
– ¿Qué es la hemodiálisis?
– La insuficiencia renal crónica tiene cinco estadios. En el estadio 1, que se da más en pacientes diabéticos, hipertensos, cardiópatas, se ha visto que manteniendo todos los parámetros de salud dentro de lo normal, la posibilidad de desarrollar insuficiencia renal crónica es mucho menor.
Los pacientes que no tienen estos cuidados sí avanzan a insuficiencia renal crónica y en el estadio 5 se tiene indicado lo que se llama terapia de reemplazo renal.
Hay tres tipos de terapias de reemplazo renal: el trasplante renal, la hemodiálisis, y la diálisis peritoneal.
La hemodiálisis consiste en pasar cuarto litro de sangre por minuto a través de un filtro, que tiene una membrana semipermeable en donde pasa agua ultra pura. Entonces, ese filtro hace las veces de riñón y extrae esas impurezas que el riñón no puede eliminar. Eso hay que hacerlo cuatro o cinco horas por vez, tres veces por semana.
La diálisis peritoneal es otro método muy interesante y muy importante. Se llama peritoneal porque utiliza una membrana que tenemos en el organismo que recubre el intestino, el abdomen, que se llama peritoneo, entonces ese mismo peritoneo hace las veces de filtro. Se pone un catéter en el abdomen en donde se introduce líquido puro y el peritoneo hace las veces de la membrana de la hemodiálisis, entonces después se saca ese líquido y con ese líquido salen las toxinas que el riñón no elimina.
Y después siempre está la opción del trasplante renal, trasplante de donante vivo, que se llama preventivo, cuando los riñones funcionan menos de un 15%
Si el enfermo tiene un donante vivo se puede trasplantar antes de comenzar diálisis, siempre hablando de que la donación sea totalmente espontánea, no generada por el paciente sino por el donante.
Incurable
Colli, asimismo, explicó que la insuficiencia renal crónica es “incurable”. La hemodiálisis y la diálisis peritoneal lo que hacen “es reemplazar la función renal, y, obviamente, el trasplante renal reemplaza mucho mejor la función renal que una diálisis peritoneal o hemodiálisis, pero no deja de ser un enfermo renal, eso está claro. No lo cura”.
El nefrólogo añadió que se hacen muchos más trasplantes de donantes cadavéricos que de donantes vivos. “Hay una mayor conciencia de la sociedad, sobre todo de los familiares, de los pacientes y de los médicos, nefrólogos y no nefrólogos, que hablan de la posibilidad de trasplante y está creciendo, el trasplante de donante vivo está creciendo, pero el donante cadavérico es mucho más frecuente”, aseguró.
– ¿Se llevan adelante campañas para esclarecer sobre la donación pediátrica?
– Ezequiel Lo Cane, el papá de Justina, hizo muchísimo por este tema. Tuve el gusto de conocerlo personalmente y realmente es una persona que tiene una garra y una actitud impresionante, y con el solo hecho de haber peleado para que se haga la Ley Justina, ya hizo muchísimo.
Pero creo que hay poca discusión y poca generación de conciencia de eso. Yo no sé cómo lo manejarán los pediatras, si los pediatras tienen relación con el Incucai o con el Incucaier, para hacer cierto tipo de conciencia en la población de mamás y papás, en donde ellos tienen más acceso. Pero no veo que se trabaje mucho en el tema.
Reflexión
Por último, Colli, a modo de reflexión sobre el Día Mundial del Riñón, que se conmemora este jueves 14 de marzo, sostuvo que todos los años se elige un tema específico.
Este año, fundamentalmente, se apunta a los cuidados. “Los cuidados que debemos tener todos, en general, son una dieta saludable, tratar de mantener un peso saludable, hacer actividad física, evitar la sal y los azúcares, y, fundamentalmente, no fumar”, enfatizó.
La sugerencia es que cada persona “hable con su médico de cabecera, y si no lo tiene, buscarlo, y hacerse chequeos periódicos de todo”.
Gustavo Colli, médico nefrólogo.