En el Día Mundial de la Concientización sobre el Linfoma, la especialista Laura Korin explica lo que hay que conocer de la enfermedad

Cada 15 de septiembre se conmemora el Día Mundial de la Concientización sobre el Linfoma. “El linfoma es una enfermedad maligna que surge a partir del linfocito, que son células que tenemos normalmente circulando, son partes del sistema inmune y nos defienden de las infecciones. Habitualmente, cuando uno tiene un cuadro infeccioso, por ejemplo una angina, los ganglios se inflaman en respuesta a eso de que los linfocitos están proliferando para combatir una infección, y cuando se resuelve, ese ganglio se vuelve achicar y ya no lo sentimos. En el linfoma, los linfocitos sufren ciertas mutaciones que hacen que no necesiten ningún estímulo para proliferar y proliferan solos. Y se van acumulando particularmente en los ganglios y se manifiestan como ganglios inflamados, duros y no dolorosos”, explicó, en diálogo con radio “Costa Paraná”, la médica Laura Korin, hematóloga del staff del Servicio de Hematología y Trasplante Hematopoyético del Instituto Flemenig.

Se manifiestan en los ganglios de las axilas o ingle, por ejemplo, y al no ser dolorosos muchas veces no se les presta la debida atención. Pero también se pueden manifestar “en zonas que no vemos, por ejemplo dentro del abdomen o el tórax. entonces es importante la alarma para poder consultar”, afirmó la profesional. Se le preguntó entonces si el descripto es el único síntoma que presenta un linfoma, ante lo cual la doctora Korin respondió así: “El linfoma, como dijimos, particularmente afecta a los ganglios, pero puede afectar cualquier otro órgano del cuerpo. Puede provocar también un aumento del tamaño del vaso y puede provocar síntomas sistémicos, como la fiebre vespertina, sin una causa infecciosa o pérdida de hasta el diez por ciento del peso, sin una dieta o algo que lo justifique, y la sudoración nocturna muy profusa que hace que un paciente tenga que cambiar la ropa de cama. Esos también son síntomas de alerta para hacer una consulta”.

En la charla con el programa “Vivir en salud”, de la radio pública de la capital entrerriana, que se puede escuchar completa en el audio que acompaña esta nota, la profesional explicó que cuando se habla de linfoma, se puede estar hablando de un grupo de más de 60 enfermedad distintas. “Por eso -amplió- se los divide en las clasificaciones de linfomas de Hodgkin y No Hodgkin, y dentro de estos últimos, según el linfocito que lo origine pueden ser B o T. Y dentro de los linfomas No Hodgkin B, según el comportamiento clínico que tienen pueden ser indolentes porque están creciendo muy lentamente. Uno no se da cuenta y lo detecta en estadíos más avanzados o puede ser agresivos, que van creciendo muy rápido y eso permite que la gente lo detecte en forma más temprana. Los linfomas agresivos son curables, en la mayoría de los casos, en dos tercios de los casos con el primer intento de tratamiento. Después, con intentos sucesivos se puede curar a más gente. Y los linfomas indolentes decimos que no son curables sino que con el tratamiento logramos la remisión, es decir que con el tiempo, muchos años después, pueden volver a aparecer”. Esto último cobra importancia porque el avance en los tratamientos es muy grande y eso permite ganar años y avanzar en una suerte de cura funcional con buena calidad de vida.

En el Día Mundial de la Concientización sobre el Linfoma, la especialista Laura Korin explica lo que hay que conocer de la enfermedad Laura Korin es hematóloga del Servicio de Hematología y Trasplante Hematopoyético del Instituto Flemenig.
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