En Argentina hay 148 tributos que complejizan el sistema pero que no implican, necesariamente, mayor presión tributaria

El vademécum tributario argentino indica que hay 148 tributos en los tres niveles del Estado, pero sólo diez de ellos tributan el 91 por ciento de la recaudación. “En Argentina, la recaudación efectiva, es decir lo que ingresa al gobierno federal, a las provincias y a los municipios, es del orden del 30 por ciento del Producto Bruto Interno. Es decir que la recaudación equivale al 30 por ciento del valor de los bienes y servicios que la economía genera anualmente. Ahora bien, si uno toma la recaudación que debería haber, es probable que esa recaudación debería subir al 50 por ciento. Esa es la recaudación que debería haber, sería la presión legal si se cumpliera con toda la normativa tributaria. Ahí hay un gran desafío por generar, creo yo, una baja de ciertas alícuotas, en la eliminación de ciertos tributos, una simplificación que permita seguir recaudando lo mismo, pero con una alícuotas menores”, indicó, en diálogo con radio “Costa Paraná”, Nadín Argañaraz, que es doctor Economía y presidente del Instituto Argentino de Análisis Fiscal.

Una de las preguntas que surgió fue en qué nivel de presión tributaria se encuentra la Argentina, en relación a otras provincias, y así contestó el experto: “Depende con qué se compara uno. Cuando uno se compara con países de similar nivel socioeconómico, Argentina tiene una presión tributaria que es más alta: si uno se compara con un país más desarrollado, tiene una presión tributaria más baja, aunque tampoco muchísimo más baja. Brasil, por ejemplo, tiene mayor presión tributaria que Argentina”.

En la charla que se dio durante el programa “En el dos mil también”, el doctor en Economía contestó qué significa la presencia de 148 tributos en todo el territorio nacional. “Eso nos dice -contestó ante una pregunta- que los tres niveles de gobierno en Argentina, que tenemos un gobierno federal, tenemos 23 provincias, una ciudad autónoma y 1.200 gobiernos locales. Son muchos gobiernos y lo que intentamos con el vademecum es identificar distintos tipos de tributos que cobra alguno de esos gobiernos. Esto no es sinónimo de que haya una presión tributaria alta, pero sí creo que se puede afirmar, sin dudas, que tantos tributos, en un nivel municipal, por ejemplo, implican mucho costo de fiscalizarlos. Quizás la recaudación de cada uno no es significativa y es poca recaudación y quizás mucho costo de fiscalización. Por otro lado, para los contribuyentes, el hecho de que haya muchos tributos genera un costo más alto que si hubiera un sistema tributario con menos tributos”.

Indicó que vivir en un sistema federal, tiende a que se produzca esa multiplicación de tributos y ejemplificó diciendo que Estados Unidos también tiene un sistema federal de gobierno y “tiene una estructura tributaria que tampoco es totalmente ordenada, pese a lo cual es relativamente estable el sistema”. “En Argentina muchas veces se echa mano a los cambios tributarios, priorizando el objetivo de financiamiento y no necesariamente el objetivo de la eficiencia o de la equidad. Hace falta plata y se crean nuevos tributos. Para mí es muy elocuente el caso de la Ciudad Autónoma de Buenos Aires, que ante la caída de las alícuotas de la coparticipación a finales del 2020 comenzó a gravar con Ingresos Brutos a las Leliqs por lo que, mientras en todas las provincias la recaudación está igual o cae, en CABA crece porque las Leliqs es lo que más crece en la Argentina hoy”, completó.

En Argentina hay 148 tributos que complejizan el sistema pero que no implican, necesariamente, mayor presión tributaria Nadín Argañaraz es doctor Economía y presidente del Instituto Argentino de Análisis Fiscal.
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