El suicidio no es únicamente un problema de salud
También intervienen factores psicosociales y condiciones sociales como la soledad, la falta de solidaridad y comunicación, la escasa empatía, el desprecio hacia la vejez y el aislamiento. La vulnerabilidad individual puede intensificarse ante desesperación, encierro y problemas externos.
El doctor Sergio Izza, médico psiquiatra de extensa trayectoria en Paraná, al hablar sobre esta problemática tan compleja de abordar y que tanto preocupa en el país y la provincia, señaló que hay factores psicosociales que evidentemente complican la vida de las personas.
Entre los grupos de mayor riesgo mencionó a los adolescentes de 15 a 19 años y hombres mayores de 65, aunque puede afectar a personas de distintas edades. En adultos mayores, “la pobreza, la imposibilidad de comprar alimentos o medicamentos y el desplazamiento social agravan la situación”, advirtió Izza.
Imitación y comunicación responsable
El profesional, asimismo, sostuvo que “puede haber fenómenos imitativos u oleadas, especialmente cuando los medios describen detalladamente el método, el lugar o las circunstancias”, razón por la cual, remarcó, “deben seguirse las recomendaciones” de la Organización Mundial de la Salud (OMS): hablar del tema con seriedad, evitar el lenguaje sensacionalista y no ofrecer instrucciones ni descripciones rimbombantes.
“La comunicación también puede contribuir a la prevención si orienta, informa sobre ayuda y promueve la escucha”, enfatizó, y alertó que “las redes sociales y ciertos desafíos virales pueden aumentar el riesgo, mientras que el uso excesivo del celular reduce la conversación y profundiza el aislamiento”.
Detección y escucha activa
La prevención comienza por “detectar señales y prestar atención a cambios de conducta. Una persona puede alejarse de sus relaciones, encerrarse, expresar que no ve la hora de que todo termine o mostrar desesperanza”. En niños y adolescentes, “la depresión no siempre aparece como tristeza o llanto: puede manifestarse mediante hostilidad, irritabilidad, aislamiento, mal carácter o pérdida de interés por jugar”, explicó, al tiempo que subrayó la importancia de preguntar y consultar también a amigos, compañeros y otras personas cercanas, no solo a la familia. “Toda mención o aviso debe tomarse en serio; es falso que quien amenaza o anuncia un suicidio necesariamente no lo hará. Algunas personas planifican en silencio y otras comunican su sufrimiento mediante síntomas o frases indirectas”, precisó
Intervención comunitaria y resiliencia
Frente a casos locales, agregó Izza, “la respuesta debe involucrar escuelas, familias, iglesias, clubes, barrios y servicios de salud mental. El abordaje debe usar un lenguaje claro, fortalecer la escucha, facilitar la reintegración social y trabajar la resiliencia, especialmente en adultos mayores. Tras un suicidio, la familia y la comunidad quedan afectadas y requieren acompañamiento”.
Vulnerabilidad y contexto
Una hipótesis neurocientífica, comentó Izza, plantea que “el riesgo surge del encuentro entre un terreno individual vulnerable y un impacto externo intenso; no todas las personas expuestas a las mismas circunstancias reaccionan igual. En las fuerzas de seguridad, el exceso laboral, los trabajos adicionales, la falta de descanso, recreación y alegría cotidiana pueden aumentar la presión sobre ese terreno vulnerable. La prevención exige sensibilidad, atención cotidiana y disposición concreta para escuchar y ayudar”.
La prevención del suicidio se presenta como un problema social que requiere el compromiso coordinado de todos los sectores. Aunque el Estado provincial y municipal tiene la principal responsabilidad en las políticas de salud mental, también deben participar los servicios sanitarios, el sistema educativo, los colegios profesionales, las organizaciones comunitarias y la sociedad en general. Las capacitaciones, actividades públicas y acciones de sensibilización contribuyen a visibilizar el problema y a fortalecer la prevención.
Recursos de atención en Paraná
Mientras, la Secretaría de Salud de la Municipalidad de Paraná informó que existen seis centros de salud municipales con atención psicológica. “Los dos Centros Integradores Comunitarios, ubicados en las zonas este y oeste, ofrecen atención específica para adolescentes, jóvenes y juventudes. También funciona un dispositivo territorial comunitario destinado a consumos problemáticos, considerados estrechamente vinculados con las problemáticas de salud mental”, señaló Claudia Enrique, la titular del área del Municipio, en declaraciones al móvil de Radio Costa Paraná (88.1), a cargo de Fabio Rodríguez Freire, durante el programa Malos Perdedores, que conducen Exequiel Flesler, Analía Winkelmann e Ignacio Koonrstra.
A propósito, la caminata “Paraná Camina por la Vida” se llevará a cabo este sábado 12 de septiembre a las 16 en la Plaza de las Colectividades de Paraná, como parte de las actividades conmemorativas del Día Mundial para la Prevención del Suicidio.
Francisco Berón, uno de los organizadores junto con el Colegio de Psicólogos de Entre Ríos (Coper), compartió con el móvil de Radio Costa Paraná su compartió su experiencia personal como padre de una joven que se suicidó hace cuatro años, y dijo que transformó ese dolor en un proyecto de prevención, pese a no pertenecer al campo de la psicología. “El Colegio de Psicólogos adoptó el proyecto y facilitó el marco institucional para desarrollarlo”, señaló, y, según su experiencia, “la terapia y el acompañamiento profesional fueron fundamentales”, pero también lo fueron la familia, la pareja, las amistades y otros vínculos cercanos.
Hablar, escuchar sin juzgar, acompañar y ofrecer incluso un abrazo pueden constituir formas concretas de prevención. Berón destacó que “en momentos de sufrimiento puede resultar muy difícil expresar lo que ocurre; por eso es esencial que quienes rodean a alguien en riesgo estén disponibles y atentos. Los pequeños aportes individuales pueden contribuir a modificar una realidad dolorosa”.
La caminata busca instalar el tema en el espacio público y promover conversaciones que permitan a la comunidad reconocer el suicidio como una problemática que interpela a todos.
El presidente del Coper, Octavio Filipuzzi, por su parte, consideró que en esta problemática “tenemos que involucrar a todos los actores” porque “no alcanza con el servicio sanitario, la salud tiene que ser su parte, la educación tiene que ser su parte, los colegios profesionales tenemos que hacer nuestra parte. Obviamente, el mayor responsable sobre la política de salud mental son el Estado provincial y el Estado municipal, pero esto exige el compromiso de todos”.
Sergio Izza, médico psiquiatra.