El «Pulga» Mouliá y su misión de poner a Entre Ríos en la vidriera nacional

José Eduardo Estanislao Mouliá, conocido popularmente como «el Pulga» desde sus épocas de estudiante, analizó su larga trayectoria en la función pública y su rol actual como representante del Gobierno de Entre Ríos en Capital Federal. Defendió su permanencia en el Estado asegurando que su método es la gestión directa y el aprovechamiento de los contactos cosechados en décadas de trabajo.

Con una carrera que abarca desde 1983 hasta 1999, dos años en el gobierno nacional de Eduardo Duhalde y un paso por la gestión de Sergio Varisco en 2018, Mouliá regresó a la función pública en 2023.

«Yo hago política trabajando y los políticos también son gente que trabaja», afirmó para explicar su vigencia. Recordó que el 12 de octubre de 1987, Jorge Busti lo llamó porque los productores no querían perderlo en la gestión. «Él me dijo: yo sé que los productores te van a pedir y yo les quiero ganar de mano», relató sobre aquel inicio de vínculo con el peronismo siendo él de extracción radical.

Mouliá fue tajante al separar el trabajo administrativo de la actividad partidaria. Aseguró que ningún gobernador, ya fuera peronista o radical, le exigió nunca militar o pisar una unidad básica o comité.

«Si a las seis o siete de la tarde, en vez de ir ahí a calle 9 de julio con los justicialistas, seguía trabajando, todos los gobernadores lo entendieron», explicó. Incluso mencionó que en ocasiones las rurales lo ponderaban a él mientras criticaban al gobernador de turno, lo cual representaba un desafío político que supo sortear.

Uno de los momentos más destacados durante una entrevista en el programa En el Dos Mil También fue el recuerdo de su enfrentamiento con Domingo Cavallo en los años noventa.

Mouliá relató que en 1996, junto a un joven Rogelio Frigerio que era subsecretario de Desarrollo Económico, lograron gestionar ocho millones de dólares en diferimientos impositivos para la provincia. Sin embargo, la relación se rompió cuando el entrerriano increpó al ministro durante una reunión con el gabinete nacional.

«Escúcheme ministro, vamos a dejar de hablar de la macro y todo, acá tenemos que salvar a las economías regionales que se están fundiendo todas», le dijo en aquel entonces.

La respuesta de Cavallo no se hizo esperar y le pidió a Busti que lo echara. «Jorge me llamó y me dijo: ¿vos sos boludo o te hacés? Recién me llama Cavallo y me pide que te eche», recordó Mouliá. El conflicto escaló hasta una reunión posterior donde Cavallo, sin advertir que Mouliá estaba sentado entre los productores para pasar desapercibido, le preguntó a Busti: «¿Lo echaste a la porquería esa de ministro que tenías?».

La destitución de Cavallo del Ministerio de Economía dos meses después terminó salvando la posición del funcionario provincial.

Una «mini gobernación» en Buenos Aires

Sobre su tarea actual en la Casa de Entre Ríos, el ingeniero rechazó la idea de que el cargo sea una «beca» para tomar café. Definicó su proyecto como una «cancillería de gestión para el desarrollo» que abarca producción, cultura, turismo y deporte.

«La palabra mía fue poner en la vidriera desde Buenos Aires lo que es la provincia», señaló, destacando que el año pasado realizó cuarenta y siete eventos, a razón de uno por semana. Según relató, incluso el director de la casa de Santa Fe reconoció públicamente que Mouliá hizo más eventos que todos los demás representantes provinciales juntos.

Mouliá aportó detalles sobre su historia personal para justificar su capacidad de gestión. Es hijo y nieto de periodistas, su padre tuvo una agencia de turismo durante veintisiete años y él mismo es ingeniero agrónomo con veintitrés años de experiencia en la actividad privada.

«En el 2000 yo me fui solo porque dije tengo que hacer plata y me dediqué a la actividad privada hasta que me llamó Rogelio», aclaró para desmentir que vivió siempre del Estado. El representante entrerriano explicó que la casa ubicada en la calle Suipacha funciona como una sede administrativa integral.

Bajo su gestión, se sumaron servicios de ATER, Iosper, y el Instituto del Seguro a los ya existentes de Registro Civil, Caja de Jubilaciones, Acción Social y la Policía de Entre Ríos. Además, destacó la importancia de la asistencia social: «Tenemos 16 chicos derivados al Garrahan, al Gutiérrez o ancianos que no tienen obra social y la provincia le paga los hoteles a los padres».

Finalmente, remarcó que el espacio está abierto para todos los intendentes y fuerzas políticas, mencionando que incluso la intendenta de Paraná, Rosario Romero, ha realizado reuniones allí.

Marcó una diferencia con gestiones anteriores al afirmar que el lugar dejó de ser un sitio exclusivo para «abanicar al gobernador de turno» o realizar reuniones privadas del Poder Ejecutivo, convirtiéndose en un centro de servicios para todos los ciudadanos de la provincia que se encuentran en Buenos Aires.