El Niño ya se siente en Entre Ríos
El fenómeno climático, detectado hace varios meses, ya comenzó a influir en Entre Ríos y sus efectos se intensificarían hacia fin de año. Las lluvias en las cuencas altas de los ríos Paraná y Uruguay, especialmente en el sur de Brasil, elevaron los niveles frente a las costas entrerrianas.
Para esta época del año, julio y agosto suelen ser meses secos, con ríos en niveles medios o medio-bajos; por eso, el aumento actual resulta particularmente significativo. Es que el fenómeno El Niño ya comienza a sentirse en la provincia.
Oscar Pintos, director general de Hidráulica y Obras Sanitarias de Entre Ríos, en declaraciones al programa Buen Día, que conducen Carlos Matteoda, Alejandro Abero y Marta Segocia por Radio Costa Paraná (88.1), señaló que el río Uruguay responde más rápidamente a las precipitaciones y presenta variaciones más bruscas, mientras que el Paraná, por su mayor caudal, registra cambios más atenuados. “Actualmente ambos se encuentran en niveles medios a medio-altos, aunque el Uruguay es el más comprometido”, remarcó.
Crecidas y zonas afectadas
La primera onda importante de crecida alcanzó niveles de alerta en Concordia, Concepción del Uruguay y Colón. En Concordia ya hubo evacuados y autoevacuados. “Durante los próximos días podría producirse una leve disminución, pero no representaría una normalización: se trata de pulsos sucesivos de creciente vinculados con nuevas lluvias en Santa Catarina y otras áreas del sur de Brasil”, observó.
Existe un retraso entre las precipitaciones y su llegada a Entre Ríos: desde la zona de Iguazú puede demorar aproximadamente una semana, mientras que el río Uruguay responde con mayor rapidez. La próxima onda prevista sería menor, aunque mantendría los niveles entre aguas medias y medio-altas.
Lluvias intensas y riesgos urbanos
El impacto de El Niño no se limitará a las crecidas. Leiva sostuvo que también se esperan precipitaciones intensas y concentradas en poco tiempo. En Paraná, por ejemplo, llovieron 90 milímetros en dos días, cuando el promedio mensual es de 45 milímetros. Este patrón podría colapsar los sistemas de desagüe pluvial urbanos, alertó.
En el río Uruguay, los niveles podrían alcanzar cotas de evacuación e incluso aproximarse al límite de las defensas. En el Paraná, el problema principal será que el nivel elevado del río impedirá el desagüe normal de los arroyos interiores, muchos de los cuales atraviesan ciudades, provocando retención de agua e inundaciones. Por ello resulta prioritario mantener y mejorar los desagües pluviales urbanos, advirtió.
Previsión y respuesta institucional
Las autoridades consideran que el fenómeno será intenso, posiblemente comparable con El Niño de 1997-1998 y superior al de 2016. La provincia ya trabaja con distintos organismos y municipios para coordinar la respuesta ante la emergencia hídrica. Los municipios constituyen la primera línea de acción y tienen responsabilidades directas frente a estos eventos.
Los pronósticos disponibles abarcan seis meses. Se prevé una intensidad elevada hasta fin de año, con un comienzo de descenso desde enero. Sin embargo, los efectos podrían prolongarse durante el primer trimestre de 2027, posiblemente hasta febrero, marzo o abril.
Oscar Pintos, director general de Hidráulica y Obras Sanitarias de Entre Río.