El investigador Juan José Batistuti habló sobre los tranvías que tuvo Paraná y reveló que aspira a armar un museo de la temática
El profesor Juan José Batistuti es investigador que se ha dedicado a rescatar historias del tranvía en Paraná. A propósito de una nueva aparición de rieles bajo el asfalto, esta vez en calle Urquiza frente al Palacio Municipal, donde se trabaja en el arreglo de calle, fue consultado por “Costa Paraná”. “Ahora, con la modernización de la ciudad de Paraná comenzaron a aparecer las vías, que tienen más de cien años”, contó.
Batistuti explicó que los tranvías que llegaron a la capital entrerriana, por 1920 y 1921, eran los más modernos, porque hasta entonces, los que se veían “algunos eran más largos y se parecían más a los vagones del ferrocarril”. “Los nuestros tenían una particularidad, y son los primeros en Latinoamérica, junto con otros que llegaron a Brasil, en ser manejados por una sola persona y sin necesidad de tener que girarlos. Eran tan modernos, que el motorman podía bajarse y cambiar la parte que conectaba con la electricidad. Eran eléctricos, obviamente, y sacaban la palanca de un extremo del tranvía y se iban al otro extremo, daban vueltas los asientos y podían circular en sentido contrario. Eso lo hacían livianos y económicos y los teníamos en Paraná”.
En la entrevista contó que “entre 1921 y 1944, cuando el servicio lo prestaba una empresa inglesa, había siete líneas que cubrían gran parte de la ciudad. Pero después, en la década del 50, con el advenimiento del colectivo y de otros servicios, quedaron solamente tres líneas”. Puntualizó, ante una pregunta, que la línea 1 salía del Puerto Nuevo y llegaba hasta el cementerio municipal. También dijo que otra línea que también salía de la zona portuaria terminaba en la estación del Ferrocarril General Urquiza, “siempre pasando por los lugares estratégicos, como la Plaza de Mayo, y la línea más larga unía Corrales, por calle Almafuerte, Gualeguaychú y llegaba hasta el Parque Urquiza”.
Sobre el lugar donde fueron halladas las vías recientemente, es decir en calle Urquiza, Batistuti identificó el lugar como un punto por donde pasaban todas las líneas.
Luego se le consultó hasta qué año transitaron los tranvías, que han quedado en el recuerdo de las personas mayores. Batistuti, nieto de un chofer de tranvía, es decir de un motorman, respondió que estuvieron en servicio en la capital entrerriana hasta el 20 de julio de 1962. “Uno de los argumentos, equivocado, fue que daban pérdidas y que estaban obsoletos, pero hasta ese momento seguían siendo modernos porque eran eléctricos, no contaminaban ni usaban caucho. Solo con esto último ya se evitaba un gran gasto para cualquier tipo de empresa”, sostuvo.
Luego reveló que junto a otras personas está restaurando el único tranvía que queda en Paraná, porque muchos se deterioraron y se vendieron como fierros. “Además estamos rescatando las vías. De todas las esquinas hemos rescatado algo para un futuro museo, así que lo estamos acopiando. La ciudad se está rescatando mucho, se está haciendo muy moderna la ciudad y se podría hacer algún tipo eléctrico, que no contamine y una algunos puntos de la ciudad. No con aquel estilo pero se puede hacer”, consideró Batistuti en la charla con el programa “Aire de todos”.
Después de cien años de su instalación, las vías de los viejos tranvías de Paraná, están apareciendo en la esquina de Urquiza y Corrientes.