El historiador Juan Vilar habló de su nuevo libro “La Argentina Moderna”
El historiador entrerriano Juan Vilar es autor de “La Argentina Moderna. El Roquismo. 1880-1904”, editado por Eduner. Horas antes de la presentación, habló con “Costa Paraná”. “La estructura institucional, económica, demográfica y cultural de Argentina se formó y se arraigó en ese momento, de una manera tan fuerte que en sus aspectos generales y fundamentales, a pesar de haber transcurrido más de un siglo, sigue siendo la Argentina actual”, dijo el autor, en referencia al período estudiado.
En el programa “En el Dos Mil También”, que se emite por la radio pública de la capital entrerriana, el profesor Vilar respondió preguntas orientadas a profundizar sobre la materia que el libro propone para su estudio. “El Estado nacional había sido formado por Bartolomé Mitre 20 años antes y luego sí, se consolida definitivamente con características de un país moderno.
La charla permitió abordar el criterio con que se suele estudiar el proceso que protagonizó el ex presidente Julio Argentino Roca. “Cada historiador -consideró Vilar- escribe y difunde lo que ha sido nuestro pasado de acuerdo con su criterio. Yo tengo el mío propio que es a veces opuesto al criterio con que se ha escrito la historia argentina por parte de historiadores porteños, tanto liberales como revisionistas. No deja de ser una interpretación de acuerdo con mi propio criterio”.
Lo dicho por el estudioso llevó a una pregunta respecto a por qué un historiador del interior suele tener una postura diferente al historiador porteño. Así contestó Vilar: “Los historiadores porteños, en general, han defendido a la política y causa porteña que muchas veces ha sido tan opuesta a los intereses provincianos”.
“Durante más de medio siglo, después de 1819, los porteños, desde Rivadavia y pasando por Rosas, defendieron, como razón fundamental de su lucha, el monopolio aduanero porteño. Y con la creación del Estado nacional se nacionalizan los impuestos aduaneros, pero el Estado nacional continuó manejado por los porteños o que defendían la causa de Buenos Aires, en un proceso liberal manejado desde esa provincia”, definió el profesor Vilar.
El tema ingresó en la cuestión de la Generación del ‘80. Sobre eso se le requirió un balance por lo hecho entonces. “La Generación del ‘80 -respondió- de hecho existió, imbuido de una ideología positivista y liberal, admiradora de Europa y, en especial de Francia culturalmente y de Inglaterra económicamente. Ellos fueron los que sin haber mostrado ningún programa ni proyecto en particular, tenían una idea determinada en cómo debía ser el país y cómo se debía convertir en una gran potencia, en lo que se llama el progreso indefinido”.
En dos audios adjuntos a esta nota, se puede repasar la nota completa. Vilar no dudó en calificar de “disparate” la afirmación de que Argentina fue una potencia mundial. “Sí éramos una colonia próspera. Los ferrocarriles eran ingleses; los frigoríficos, ingleses y norteamericanos; el comercio mayorista interior y exterior estaba manejado por los ingleses de acuerdo a sus necesidades”, afirmó aunque agregó que el país creció en ese tiempo como luego no volvió a ocurrir.
En determinado tramo de la charla radial se habló del endeudamiento argentino. “Argentina -dijo- vivió endeudada desde Rivadavia hasta Perón, de manera permanente. En aquella época, cuando Argentina no era potencia ni muchísimo menos, tenía importancia en el mercado mundial como proveedora de granos, carnes y otros productos como lino, por ejemplo. Tenía buenos precios que fijaban los especuladores del exterior. Acá, los ganaderos no manejaban los precios sino que lo ponían los grandes consumidores”.
Vilar destacó la incidencia de las instituciones educativas en la vida educativa argentina, fundamentalmente a través del Colegio del Uruguay, fundado por Urquiza, y la Escuela Normal de Paraná, fundada por Sarmiento.
Otras de las preguntas apuntó a conocer la opinión del catedrático respecto del movimiento de monumentos de personalidades de la Generación del 80, como Julio Roca, en especial. “Por mi manera de entender las cosas, yo sacaría los monumentos de Roca e incluso en Paraná quitaría los nombres de muchas calles importantes. Acá tenemos el nombre de calle Mitre, de calle Rondeau, que fueron enemigos fundamentales de la entrerrianía”, contestó.
Cómo mira a Roca, se le preguntó, frente a lo cual Vilar respondió: “Era un político extraordinariamente hábil y cínico. Además fue la figura principal de la fundación de esta Argentina moderna del 80 y también fue un gran genocida en la Patagonia”, sostuvo.
“Los católicos y la Iglesia combatieron firmemente al roquismo, incluso desde antes, desde el liberalismo mitrista. Con motivo de las leyes liberales de la Generación del 80, Roca le devuelve el pasaporte al delegado del Vaticano. El Vaticano es un estado y una monarquía absoluta con la menor democracia”, sumó como reflexión.
Se habló también de Eduardo Racedo, que fue gobernador de Entre Ríos y uno de los protagonistas centrales de la denominada Campaña del Desierto. “Racedo fue un importante gobernador de Entre Ríos, a tal punto que hizo traer la capital de la provincia a Paraná, cosa que la costa del Uruguay nunca ha perdonado”, comenzó diciendo para agregar: “acá en Entre Ríos se dio el último levantamiento autonomista federal que fue reprimido por el gobierno nacional. Había sido encabezado por López Jordán. Ahí terminó el federalismo definitivamente”.
El profesor Juan Vilar analizó y volcó a su nuevo texto bibliográfico lo que fue la Generación del 80 en la Argentina.