El fiscal de la causa «Contratos» proyectó el final de las audiencias y el camino al juicio

El fiscal Ignacio Aramberry brindó precisiones sobre el estado actual de las audiencias de elevación a juicio en la causa conocida como de los «contratos truchos», destacando que el proceso está «avanzando rápidamente». Según su análisis, el trámite se desarrolla con mayor velocidad de lo previsto originalmente, ya que el debate sobre las pruebas ofrecidas por las partes ha sido fluido y sin grandes dilaciones.

El funcionario judicial explicó que el ritmo se mantiene firme a pesar del «cúmulo de prueba que hemos presentado cada una de las partes» a la jueza para que sea llevada a juicio.

Respecto a la relación con los abogados defensores en esta instancia, Aramberry admitió que percibe una aceleración en los tiempos debido a que existen puntos de encuentro técnicos.

Señaló que gran parte de los elementos probatorios que las defensas ofrecieron para el juicio «coinciden con la prueba que presentamos en su momento con la fiscalía», lo que en los hechos ha logrado que esté «allanado el camino» más allá de disidencias puntuales.

No obstante, mencionó un foco de conflicto reciente vinculado a pedidos de peritajes solicitados por los defensores tras el cierre de la etapa de instrucción. El fiscal se opuso a estos requerimientos por entender que «la investigación está agotada» y que tales medidas debieron proponerse con anterioridad.

En este punto, valoró que la jueza de garantías «ha resuelto con buen criterio» al no dar lugar a la pericia pero permitiendo que en el juicio se produzca información a través de un «testigo experto» para no vulnerar el derecho de defensa.

El impacto de «Contratos II» y ¿juicio unificado?

Ante la aparición de una segunda investigación paralela y el pedido de algunos abogados para unificar ambos legajos, Aramberry fue tajante al afirmar que esta nueva instancia no genera «ningún impacto en términos de impedimentos» para que sea llevado a juicio.

Argumentó que ya se han utilizado planteos similares anteriormente para intentar frenar el proceso y que los mismos fueron rechazados por la justicia de garantías y de apelaciones.

Según el fiscal, la investigación del legajo actual estaba direccionada específicamente a llevar a juicio al grupo de personas que hoy enfrentan la acusación, por lo que «no sería procedente» detenerla ante la existencia de otra causa. A pesar de esta negativa a frenar la elevación, el fiscal no descartó un escenario futuro de convergencia.

Explicó que el hecho de que existan dos investigaciones paralelas «no impide que se haga un solo juicio», siempre y cuando se evalúe en qué estado se encuentra la segunda etapa de la investigación para determinar si es viable sustanciar un único proceso oral.

Aclaró además que la denominada causa «Contratos 2» no está bajo la órbita de su equipo actual, ya que ellos están abocados exclusivamente a la etapa previa al juicio de la primera parte.

En cuanto a los pasos a seguir, el fiscal estimó que resta aproximadamente una semana de audiencias para completar el ofrecimiento de prueba por parte de uno de los abogados defensores que aún falta exponer.

Una vez concluida esta fase, la causa ingresará a despacho para que la jueza dicte el «auto de remisión del caso a juicio», resolviendo definitivamente cuáles de todas las pruebas ofrecidas serán admitidas para el debate.

Sobre la fecha efectiva del juicio, Aramberry evitó dar certezas absolutas debido a las posibles contingencias y recursos que podrían presentar las partes, concluyendo que «no puedo avizorar si el juicio será el año que viene será este año».