El caso de las tres adolescentes que seguirán viviendo con la “abuela del corazón”

En 2018, tres niñas de 12, 9 y 7 años fueron entregadas por su madre a una señora, aduciendo problemas familiares y que, por razones laborales, no podía encargarse de sus cuidados. La Justicia decidió que las ahora adolescentes continúen en la casa de quien llama “abuela del corazón”. Lo novedoso es que se lo hicieron saber a través de una carta redactada con lenguaje claro y sencillo.

La Sala Civil y Comercial del Superior Tribunal de Justicia (STJ) de Entre dispuso mantener la guarda de tres hermanas menores de edad a cargo de una señora a la cual consideran miembro de su familia ampliada debido a que mantienen vínculo desde hace ocho años, hasta que expresen su voluntad de volver a convivir con su mamá y papá o adquieran la mayoría de edad, lo que ocurra primero.

La resolución fue firmada por los vocales Gisela Schumacher, Claudia Mizawak y Leonardo Portela, quienes dieron la noticia a las niñas a través de una carta redactada con lenguaje claro y sencillo.

Schumacher, en diálogo con el programa Carrusel Público, que condicen Viviana Isasi, Marcelo Medina y Martín Echagüe por Radio Costa Paraná (88.1), explicó cómo se les ocurrió usar esta herramienta –una carta– para comunicar algo tan delicado. “Desde hace un tiempo venimos trabajando en el uso de un lenguaje claro en las actividades del Poder Judicial, no solo en las sentencias, sino también en las comunicaciones, en las audiencias”, señaló la jueza, y dijo que “no es la primera vez que la Sala Civil del Superior Tribunal de Justicia hace una carta, pero es la primera vez que se difunde”.

La decisión de difundirla, agregó, tuvo que ver “con la situaicòn de estas tres niñas, hoy adolescentes, que, además en las constancias de la causa surgía que ya estaban agotadas del sistema judicial, de los jueces, de los abogados, de los psicólogos, porque hace mucho tiempo que sus vidas estaban vinculadas al sistema de justicia”.

“La sensación era no sólo que teníamos que resolver algo que les hiciera bien, sino también poder contribuir a desactivar esta idea de que en la Justicia no estamos para complicarles la vida, sino que, como dice la carta, estamos para protegerlas”, señaló Schumacher.

La vocal, asimismo, reconoció que “el sistema judicial, el derecho, siempre han sido vistos por la comunidad como algo lejano, ir a tribunales es algo traumático, los jueces son algo lejano y altivo, el expediente es casi como una cosa sagrada. Y me parece que hoy eso ya no sirve, no está a la altura de lo que la comunidad y de lo que las personas sienten, porque en definitiva el Poder Judicial y las personas que trabajamos ahí, somos un poder del Estado y estamos para trabajar para la comunidad, y lo hacemos. Esto que ahora se visibiliza son decisiones que todos los días toman juezas y jueces en toda la provincia, pero a veces no se sabe. Nosotros cuidamos los expedientes, de algún modo nos hacemos parte de la vida de todas las personas sobre las que tenemos que decidir, también a veces es necesario esto, mostrar que eso está pasando”.

La carta

“Hola A., A. y S.; somos Gisela, Claudia y Leonardo, las juezas y el juez a quienes se nos encomendó revisar su caso.

Por medio de esta carta queríamos contarles lo que decidimos, y los motivos que tuvimos para ello.

Nos dimos cuenta la cantidad de veces que tuvieron que ir a tribunales o las entrevistaron, y también pusimos especial atención en sus palabras y lo que han sentido y pensado todos estos años. Queremos que sepan que ser escuchadas es un derecho que tienen las tres, y también es su derecho que se valore lo que ustedes expresen.

La decisión que tomamos es para que estén tranquilas y puedan disfrutar de sus vidas sin preocupaciones relacionadas con este juicio. Por eso resolvimos que se queden al cuidado de L., en su casa actual, hasta que ustedes decidan volver a vivir con su mamá o su papá, o sean adultas y decidan cómo quieren seguir sus vidas.

También queremos comentarles que, según vimos en este juicio, su mamá y su papá tienen mucho interés en hablar con ustedes y compartir momentos.

Queremos que sepan que si ustedes quieren ver a A. o a A. no se las va a obligar a volver a vivir con ellos, eso va a ser una elección de ustedes. Si ustedes quieren encontrarse con su mamá y su papá eso no va a significar que tienen que irse de la casa de L.N.

Nadie las va a sacar de su casa ni las va a obligar a mudarse de casa. Sólo tienen que decir que quieren llamar a su mamá o papá por teléfono, o mandarles mensaje, o verlos. Es su derecho también tener relación con su mamá y papá.

Queremos que sepan que en tribunales estamos para protegerlas y cuidar sus derechos. Por eso les dejamos el teléfono del Juzgado que conoce su caso, para que puedan llamar al juez cuando ustedes le quieran contar algo o lo necesiten.

No tienen que pedirle permiso a nadie para llamar al juez; él ya sabe quiénes son ustedes. El teléfono es xxx, la dirección es xxx, y el juez se llama xxx.

Deseamos que tengan un muy buen año escolar, y poder conocerlas en persona en alguna oportunidad.

Las saludamos con afecto: Gisela, Claudia y Leonardo”.

El caso de las tres adolescentes que seguirán viviendo con la “abuela del corazón” Gisela Schumacher, vocal del STJ.
🎵 GISELA SCHUMACHER en Carrusel Público.⬇ Descargar