Dólar: ¿Tendrán éxito las medidas del Gobierno para achicar la brecha cambiaria?
Alfredo Calabrese, el vicepresidente de la Bolsa de Comercio de Entre Ríos, analizó el escenario económico durante una entrevista con el programa Malos Perdedores de Radio Costa Paraná. Pasar la deuda del Banco Central al Tesoro, ¿cambia algo? ¿Cuáles son los costos?
Con el objetivo de bajar la inflación, el enfoque del Gobierno nacional, desde el inicio, ha sido eliminar la emisión monetaria por considerarla la causa principal, y para ello se concentró dos cuestiones: reducir a cero el déficit fiscal, que era una de las causas, y, después, trabajar profundamente sobre la limpieza del balance del Banco Central, que realmente estaba muy comprometido por todos los desmanejos de los gobiernos anteriores. Ahora, aparentemente, han tomado la decisión de limpiar totalmente la emisión monetaria del Banco Central y su hoja de balance.
Esta es la explicación que el economista local Alfredo Calabrese, vicepresidente de la Bolsa de Comercio de Entre Ríos, dio al analizar las últimas medidas adoptadas por el Gobierno nacional.
Durante una entrevista con el programa Malos Perdedores, que conducen Exequiel Flesler, Florencia Gómez e Ignacio Koornstra por Radio Costa Paraná (88.1), Calabrese agregó que hasta ahora la expansión, sin tener que emitir dinero, para cubrir el déficit del Tesoro, venía dada por las Lelicqs (Letras de Liquidación). “Por esa esterilización tenían que pagar esos pasivos remunerados, que, creo, los tomaron en unos 43 y medio billones de pesos, ahora llegaron a 10 billones, y la idea, con este esquema de transferirle eso al Tesoro, quedarán en cero los pasivos remunerados que venían por las Leliqs”, explicó.
El otro esquema, precisó, es “lo que emiten cuando compran dólares, o sea, cuando el Banco Central compra dólares para las reservas; el exportador le entrega dólares y el Banco Central le entrega pesos, entonces esos pesos engrosan un poco el circulante y la base monetaria empleada. ¿Qué es lo que dicen ahora? Dicen, está bien, cuando nosotros compremos los dólares a 920 pesos, para cubrir el monto en pesos que le tengo que pagar al exportador, vamos a vender por dólar financiero la cantidad de dólares necesarios para compensar esos pesos. Entonces, me saco de encima esta emisión monetaria que estoy haciendo para comprar dólares. O sea, pago 10.000 y vendo por el CCL 10.000 pesos, que son mucho menos dólares, o sea, que no es que en las reservas sea neutro el efecto, sino que compran X cantidad de dólares a 1.000 pesos y venden X cantidad de dólares a 1.400 pesos para que en pesos les dé igual, entonces, la cantidad de dólares que entregan son menos y van incrementando también las reservas”.
Y, por otro lado, están los puts. “En su momento, cuando el Banco Central empezó a transferir la deuda que tenía con los bancos por vía de las Leliqs al Tesoro para que compren bonos, bueno, los bancos le dijeron, ‘sí, le compramos, pero dennos alguna seguridad de que si necesitamos el dinero, esos bonos valen lo que creemos que valen y no lo que el mercado cree que valen’. Y, entonces, ahí les hizo suscribir bonos con puts, que son garantías que en el supuesto de que los bancos quieran vender esos bonos, no importa el valor de mercado, sino el valor técnico del bono. Entonces, si el mercado está pagando arriba el valor técnico, lo venden por mercado. Y si el mercado está pagando menos que el valor técnico, la diferencia la tiene que poner el Banco Central. Y esto es lo otro que dicen que van a solucionar ahora, el miércoles, con los bancos”, añadió.
Con todo este andamiaje de medidas, según la mirada de Calabrese, el Gobierno “pretende secar la plaza en pesos y operar sobre los dólares financieros porque venderían parte por los dólares financieros tratando de reducir la brecha. Esa es la estrategia desde el punto de vista macroeconómico-financiero que están planteando”, pero “habrá que ver cómo les sale y cuál es la reacción de los mercados”.
De todos modos, opinó, “a nosotros nos da la impresión –de que el dólar 1.500 tomó un escalón en el que podría tranquilizarse por un tiempo”.
– ¿Qué implica secar la plaza de pesos?
– En términos reales, que cada vez haya menos pesos circulando en la calle. Después, quién los tiene es otro tema. La gente a sus pesos los tiene porque los percibe por sus ingresos. Después hay que ver el destino.
Lo que pretende el Gobierno es que habiendo menos pesos haya menos presión sobre el dólar, por supuesto. Esa es un poco la idea. Lo que pasa es que es una jugada contraria a lo que el Fondo Monetario le está pidiendo: devaluar el dólar oficial, para converger la brecha, y aumentar la tasa de interés y transformarla en tasa de interés positiva y ahí la gente va a dejar de comprar dólares.
– Pasar la deuda del Banco Central al Tesoro, ¿cambia algo o es más o menos lo mismo?
– Lo que cambia es que quien va a pagar el costo va a ser el Gobierno y no el Central. Esto termina de darle al Banco Central mucha más autonomía, y al Gobierno –como tiene el objetivo déficit cero– lo obliga a incrementar el costo financiero que va a tener, a hacer un ajuste mayor en su costo operativo.
– ¿Esto va a andar?
– Hasta ahora, realmente, las medidas que han tomado de ir secando la plaza en términos reales sí. Porque en términos reales la plaza la han secado muchísimo.
La expansión monetaria medida por la inflación ha sido muy baja. O sea, los 10 billones de pesos que hay hoy en la base monetaria, en la calle, no es lo mismo que los 10 billones que había en diciembre porque no nos olvidemos de que estamos hablando de un semestre de un 79/80% de inflación mientras el dólar blue creo que en diciembre estaba en 1.200 pesos y hoy está en 1.500. O sea, corrigió un 25% con una inflación de un 80%, lo cual también los precios relativos tienden en parte a acomodarse.
¿Va a andar o no va a andar? Creo que la calle lo medirá en cuánto valdrá el dólar. Ese es el termómetro.
Alfredo Calabrese, vicepresidente de la Bolsa de Comercio de Entre Ríos