Desde la construcción valoraron el acuerdo del Gobierno entrerriano y el BID por la obra pública

La presidente de la Delegación Entre Ríos de la Cámara Argentina de la Construcción, Laura Hereñú, destacó la importancia de que la administración provincial maneje directamente las gestiones y consideró que esto ayudará a destrabar dificultades en el proceso de tramitación de las obras. También habló sobre la situación actual del sector de la construcción, la pérdida de empleos y la necesidad de reactivar la actividad económica.

Las gestiones iniciadas por el gobernador Rogelio Frigerio ante representantes del Banco Interamericano de Desarrollo (BID) para reactivar obras de saneamiento ambiental en ciudades de la costa de río Uruguay fue bien recibida por los empresarios del sector de la construcción.

Laura Hereñu, presidente de la Delegación Entre Ríos de la Cámara Argentina de la Construcción (Camarco), en declaraciones al programa Sexto Sentido, que conduce Jorge Ballay y se emite por Radio Costa Paraná (88.1), consideró “muy positivo” que sea la propia administración provincial quien se haga cargo en forma directa de esas gestiones que, inicialmente, se habían trabajado a través del Ente Nacional de Obras Hídricas de Saneamiento (Enohsa), sobre todo porque “la obra pública a nivel nacional está teniendo grandes dificultades, como es de público conocimiento”.

Estas gestiones, añadió, “seguramente van a destrabar muchísimas dificultades que tienen estas obras, que generalmente son por problemas de tramitaciones, de papeles, por lo que haciéndolos en forma directa, entiendo, debería hacer que la obra fluya de una manera más normal”.

“Ir en búsqueda de estos financiamientos de manera directa va a ser bueno y es un aliciente importante para la provincia”, valoró.

El programa de Saneamiento Integral de las Ciudades de la Cuenca del Río Uruguay prevé una inversión de 80 millones de dólares en obras para cinco localidades: Gualeguaychú, Concepción del Uruguay, Colón, San José y Concordia. Comprende la mejora de los servicios de desagüe cloacal y el tratamiento de aguas residuales. Está a cargo de la Unidad Ejecutora de Programas Especiales (UEPE).

Esperanza

En un contexto nacional y provincial que los empresarios de la construcción ven sólo como “un año en el que podamos sobrevivir, sería súper esperanzador poder continuar teniendo las empresas que tenemos en Entre Ríos y que algunas de ellas se puedan sostener, o, mayoritariamente, que es lo que hemos tratado de dialogar con el Gobierno, tengan una esperanza mínima de trabajo para sostener el núcleo vivo de la empresa, lo mínimo, lo indispensable para que cuando realmente las finanzas provinciales logren acomodarse, podamos sostener la obra pública en un ritmo en el que veníamos, y, ojalá Dios quiera, mucho más”, señaló Herenú.

Recordó, en este sentido, que en la actualidad “tenemos todas las obras totalmente neutralizadas, de común acuerdo en el caso de Entre Ríos, no así en el caso nacional, en el cual se han paralizado por la ruptura de la ecuación económico-financiera y porque realmente no tienen respuesta de los funcionarios. La realidad en Entre Ríos es totalmente diferente, porque hay un orden que nos permite tener una esperanza de supervivencia un poco mayor”, acotó, “y más con el aliciente, aunque sea, de pagar la deuda que está pendiente”.

Reunión con autoridades provinciales

Herenú, además, confirmó la reunión de este martes 6 de febrero con funcionarios provinciales. “Tenemos pautado para mañana un encuentro donde vamos a hablar de la deuda del Estado con las empresas y también nos importa saber con qué trabajo vamos a contar. En un marco de responsabilidad, con sinceridad, queremos saber qué es lo que realmente se va a poder continuar con el pago efectivo y qué no, porque muchas veces se han continuado obras que venían con financiamiento nacional, que estaba cortado, y uno pasaba muchos meses sin cobrar. Y, en este contexto inflacionario, no hay empresa que pueda sobrevivir”.

La titular de la Delegación Entre Ríos de la Camarco, asimismo, definió al actual panorama que viven el país y la provincia como “totalmente complejo para las empresas, sumamente grave, y, en el contexto nacional en el que estamos, doblemente grave, entendiendo que tenemos un Presidente (Javier Milei) para quien la obra pública ya desapareció, porque en este momento está totalmente parada”.

Caída de la actividad

Herenú, en lo relativo a la mano de obra, informó que “veníamos en el orden de los 8.600 trabajadores para noviembre y tuvimos una gran merma en diciembre, y otro tanto en enero. No tenemos los números estadísticos, pero, a  nivel nacional, se calcula la pérdida de entre un 13 y un 15%. En Entre Ríos, por lo que hablamos con los colegas que hacen obras públicas, estamos en más del 50%, así que estamos hablando de más de 2.000 trabajadores que seguramente entre diciembre y enero han quedado sin trabajo, y entendemos que si este contexto no se reactiva, probablemente no puedan volver al trabajo”, advirtió.

Lo más grave, en este sentido, es que los trabajadores despedidos “no tienen lugar donde reinsertarse, eso es lo más complejo, porque en otros momentos de la historia argentina y de las evoluciones económicas, el trabajador salía de la obra pública e ingresaba directamente a la obra privada” algo que en la actualidad no sucede.

Desde la construcción valoraron el acuerdo del Gobierno entrerriano y el BID por la obra pública Laura Hereñú, titular de la Delegación Entre Ríos de la Cámara Argentina de la Construcción.
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