Desde Hidráulica creen que el río seguirá bajando en julio, pero esperan que sea solo un fenómeno bianual que esté llegando a su fin
El titular de la Dirección de Hidráulica de Entre Ríos, Cristian Gietz, afirmó que los pronósticos para los próximos tres meses plantean una bajante más acentuada del río Paraná frente a la costa de la capital entrerriana, incluso más bajo que los 14 centímetros que alcanzó en abril del año pasado. Recordó que la bajante más pronunciada se registró en 1944, con 40 centímetros negativos, es decir por debajo del cero que indica la regla ubicada en el puerto local. “Hoy estamos en 22 estacionario desde hace varios días, pero se está viendo que para julio no hay lluvias que puedan cambiar el estado del río por lo que es probable que siga bajando”, dijo en diálogo con radio “Costa Paraná”.
El funcionario dijo que la consecuencia que más se siente por el estado de situación son las dificultades para la navegación, y que donde más se siente es en Rosario, que tiene el puerto de mayor actividad de la región. “Los buques están saliendo con el llamado falso flete, o sea que salen con su capacidad de almacenamiento no al tope, con lo cual al barco lo tienen que movilizar igual pero sin la carga completa porque el río no tiene el calado suficiente para poder navegar”, sostuvo.
Agregó que otra dificultad que plantea la bajante es en las ciudades ribereñas que tienen toma de agua, y que en algunos casos no estaban preparadas este año para una bajante tan pronunciada, pero “al haber sido advertidos los operadores que iba a seguir los niveles tan bajos hicieron las adecuaciones necesarias”.
Se le preguntó si es casualidad que la bajante se haya pronunciado dos otoños seguidos o es una tendencia que se repetirá. En la charla con el programa “Para empezar”, Gietz sostuvo que de la observación de los registros desde principio del siglo pasado, “todos los valores donde hubo bajantes se dieron de modo bianual, así como está ocurriendo ahora porque esta bajante comenzó a mediados de 2019 y ahora estaríamos cumpliendo los dos años”. “Ojalá que sea un ciclo de dos años y en la primavera se empiecen a recuperar los niveles y el próximo años tengamos un río en valores más normales”, agregó el ingeniero entrevistado.
“El río Paraná tiene un comportamiento que depende de lo que llueva de las cuencas superiores. En Brasil la situación es un poco más alarmante que acá y han calificado a esta sequía como extraordinaria. Y con las lluvias locales que fueron de cerca de 100 milímetros o más, el río levantó por los afluentes, pero así como subió, bajó repentinamente porque lo que da el crecimiento sostenido del río es el aporte de la cuenta alta de Brasil”, explicó.
Los bancos de arena son la evidencia de una bajante que complica para la navegación y para las tomas de agua, dijo el titular de Hidráulica.