Desde CEPA temen que haya una sobreoferta de carne de pollo
La decisión de abrir las importaciones de alimentos no sorprendió a los empresarios avícolas, para quienes la preocupación está centrada en los cambios en las condiciones de las operaciones. La cadena avícola, por ahora, no está afectada, dijo Roberto Domenech, el presidente del Centro de Empresas Procesadoras Avícolas (CEPA), en diálogo con el programa Sexto Sentido de Radio Costa Paraná. Pidió que el tipo de cambio siga alineado con la inflación.
En la cadena avícola argentina no sorprendió la apertura de importaciones de productos alimenticios, decidida por el Gobierno nacional, porque en ese sector siempre estuvieron abiertas para el ingreso de suprema, algo de recortes de pollo, y carne mecánicamente separada para alimentos para mascotas.
Los que sí genera preocupación entre los empresarios avícolas son los cambios en las condiciones de las operaciones, dijo Roberto Domenech, el presidente del Centro de Empresas Procesadoras Avícolas (CEPA), porque “se bajan impuestos, se cambia la disponibilidad de dólares para poder importar y concretar las operaciones”. Y, en este marco, “lo que más sorprende es que la medida ha sido compulsiva, tomada después de una reunión con los supermercadistas, quienes habrán planteado esto porque tal vez para ellos también sea negocio dedicarse a la importación”, deslizó el presidente de CEPA.
Domenech remarcó que la producción avícoa nacional “ha estado permanentemente ofertada sin ningún tipo de faltante en góndola y con crecimiento normal. En los últimos seis años el consumo ha crecido de 40/42 kilos por habitante por año a 49 kilos, es decir, la producción crece”.
La medida de abrir importaciones está en línea con la política de libre comercio que pregona el Gobierno y “nosotros hemos aceptado el desafío desde hace muchos años, pero en realidad cuando se cambian las reglas de juego es delicado”, advirtió Domenech, para quien la política económica debiera encarrilarse a impulsar más el desarrollo de los sectores productivos. “Nosotros hace ya tiempo, no ahora, sino por lo menos desde hace cinco años venimos planteando que no hay crédito en el país, que no se pueden construir galpones nuevos, que Entre Ríos necesita fundamentalmente para renovar su parque de crianza de pollos”, explicó.
Tras considerar que la cadena avícola, por ahora, no está afectada, Domenech dijo que el temor “es la sobreoferta que pueda llegar a producirse, pero para eso hay que esperar, porque también el importador tiene que hacer negocio. Así que, por eso, en esa parte, no nos preocupa”.
El empresario, por último, se refirió a un dato no menor: si el tipo de cambio se atrasa, todo lo que viene de afuera va a ser barato, y todo lo que se exporte va a ser caro. “Manteniendo el tipo de cambio alineado, o, por lo menos, lo más alineado posible con el costo de vida, seguiremos siendo competitivos”, cerró el presidente de CEPA.
Roberto Domenech, presidente de CEPA.