Desde Agricultural Familiar hacen un repaso de programas productivos para abaratar costos y evitar daños ambientales
El referente territorial de la Secretaría de Agricultura Familiar, Campesina e Indígena de la Nación, Cristian Ruival, comentó sobre los programas que trabajan y aseguró que “manejando un sistema agroecológico los costos de los alimentos son mucho menores y las ganancias aumentan”. Además cuestionó el sistema de producción y comercialización. “Algo tan elemental e indispensable, como el alimento, está mal manejado desde el sistema. El tomate que se produce en Bella Vista, Corrientes, por ejemplo, pasa por La Paz, va a Paraná, luego a Santa Fe y de allá vuelve para acá. Y hablamos de un tomate que tiene el mismo ambiente para ser producido acá. Y la lechuga, que es un producto perecedero, a veces viene de Mendoza. Toda esa estructura hay que modificarla y en eso estamos”, dijo en diálogo con radio “Costa Paraná”.
Ruival hizo un repaso por algunos de los programas oficiales que se ofrecen desde la Secretaría de Agricultura Familiar, Campesina e Indígena. Al respecto enumeró: “convenio con el Banco Nación para líneas de créditos, que es novedoso para el sector y por una tasa del 19 por ciento para el caso de las mujeres y, de acuerdo al banco puede llegar al 25 por ciento. Tenemos otro programa que se llama Asistencia Crítica -continuó- que es para resolver alguna emergencia o situación puntual, como alguna inclemencia climática o el incendio de un galpón. Eso es un subsidio que se otorga tras demostrar la ocurrencia del evento”.
Al continuar con la enunciación de los programas, mencionó a “otro que apuntala lo que es el abastecimiento local con la producción de hortalizas, huevo, pollos, ganado menor y que se está lanzando en la provincia. Ya tenemos proyectos aprobados en Gualeguaychú, Concepción del Uruguay, Santa Elena”.
“Otro programa que tenemos tiene una perspectiva de género, que se llama Nuestras Manos y está orientado exclusivamente a las mujeres de nuestra ruralidad”, agregó.
“Hacer agricultura sin intervenir sobre la naturaleza es imposible. El tema es cuánta capacidad de resiliencia tiene el ambiente, y lo que nos proponemos es que sean lo menor posible insumos externos al sistema que se utilicen”, remató.
La producción agrícola familiar trae beneficios económicos y ambientales.