Debido a la histórica bajante del río, se trabaja a ritmo acelerado en el traslado de una bomba de captación de agua
El subsecretario de Obras Sanitarias de Paraná, Juan Pablo Arroyo, pidió solidaridad a la ciudadanía de Paraná para cuidar el agua debido a la bajante del río y brindó precisiones sobre los trabajos que se llevan a cabo para sortear los inconvenientes naturales. “Creemos que no vamos a tener muchos inconvenientes para la captación, producción y distribución del agua, pero ante esta situación crítica necesitamos que todos seamos solidarios para no tener problemas”, dijo el funcionario en radio “Costa Paraná”, donde anunció el traslado de una bomba de extracción y la instalación de nuevos caños.
Al referirse al traslado de la bomba, explicó que “se trata de la bomba 5, que está en el muelle histórico que tiene más de 80 años y ha quedado dentro de la costa a unos 50 metros”. “Esa bomba actualmente puede hacer la toma porque el año pasado hicimos un canal para que pueda entrar el agua desde el río”, indicó.
“Tenemos una limitación porque no podemos bajar la bomba y debemos trasladarla a un muelle nuevo, que se construyó con la planta de calle Echeverría”, amplió al hablar de los trabajos que se realizan para garantizar la provisión de agua potable a toda la ciudad capital.
Luego dio más precisiones de los trabajos encarados y así lo dijo: “Es una obra que se encaró a principio de año, con la confección de todo un proyecto con documentación histórica, que es un detalle no menor porque son planos que tienen más de 80 años. Debimos revisar esos planos y luego constatar que las cosas que dicen estén igual en la realidad. Además con una información que nadie puede verificar porque en la Municipalidad ya no trabaja la gente que podía decir si lo que indican los planos era o no como se apunta allí”.
Arroyo dijo que se avanzó en varios frentes de manera paralela para no demorar la obra, y mientras los técnicos revisaban viejos planos, la administración municipal avanzó con las normas de rigor, como cotejo de precios, para acelerar la adquisición de cañería, más aún debido a que los fabricantes trabajan a pedido desde el inicio de la pandemia.
“No había stock y la fábrica nos dio un plazo de 45 días de entrega. La semana que viene nos entregará el 60 por ciento de la cañería y llevamos recién 20 días de contratación, de modo que vamos bastante bien y más porque la fábrica entendió la urgencia que tenemos y colaboraron en ese sentido”, agregó.
Explicó que la secuencia de trabajo se da con la instalación de los caños y luego con el traslado de la bomba. “A partir de ahí, la altura del río será algo que no nos inquiete”, resumió, tras lo cual puntualizó que la inversión es de 25 millones de pesos que se afronta con fondos municipales.
Arroyo afirmó que “todo se adelantó” porque la bajante en este nivel del río se esperaba para el próximo mes, según los pronósticos que había formulado el Instituto Nacional del Agua, por lo que hubo que acelerar procesos técnicos y avanzar con los trámites administrativos sin demoras.
Ante una pregunta en el programa “Aire de todos”, de la radio municipal de Paraná, el funcionario indicó que no habría problemas en el servicio general de agua potable porque las reservas que existen y la demanda que produce la sociedad estarían permitiendo seguir trabajando sin interrupciones en la provisión. Dijo además que la contribución de los pozos semisurgentes ayuda a paliar la situación.
Sobre el ritmo de trabajo afirmó “que hay cuatro cuadrillas por turno, trabajando a full pese a la pandemia”.
La bajante que se esperaba para el mes de julio se adelantó y por eso fue necesario encarar rápidamente el traslado de una bomba de extracción.