Darío Rossignolo opinó que la dolarización no está tan lejos
El economista analizó la situación tras la caída de la denominada ley ómnibus que generó más incertidumbre en la sociedad. Tras el fracaso en el Congreso, para Rossignolo no queda demasiado claro cuál será la estrategia del Gobierno: ¿buscará acordar o aplicará otro tipo de estrategia? La posibilidad de dolarización sigue latente, ¿por qué?
Tras el duro revés que sufrió el Gobierno nacional en la Cámara de Diputados, cuyo resultado fue el naufragio del proyecto de Ley de Bases y Puntos de Partida para La Libertad de los Argentinos, llamado popularmente ley ómnibus, la pregunta es cómo seguirá la discusión de los temas clave que proponía la iniciativa oficial.
El economista Darío Rossignolo, en diálogo con el programa Carrusel Público, que conduce Viviana Isasi y se transmite por Radio Costa Paraná (88.1), consideró que “tendríamos que ver, en principio, cuál será el alcance de la nueva iniciativa de ley que se pueda llegar a instrumentar, cuáles serán los artículos que van a quedar y cuáles no. Lo que sí está claro es que esto no será inmediato, y que tendrá una demora importante·.
El capítulo fiscal del proyecto original, que ya había sido suprimido, “podría llegar a instrumentarse por otro lado”, opinó el economista, y agregó: “De hecho, el gobierno está anunciando un superávit fiscal importante para enero, así que las metas de reducción del déficit y de tener superávit, en principio, parecerían empezar a encaminarse”.
Rossignolo puso el acento en aquellos artículos de la ley ómnibus cuyo objetivo era la desregulación de la economía. “Una desregulación iba a ayudar un poco a asignar recursos, ingresos, oferta, demanda de empleo, consumo, y ese tipo de cosas. Iban a ser más, digamos, más ágiles las transacciones entre los agentes económicos”, explicó.
Ahora, en cambio, “no queda demasiado claro cuál será la estrategia del Gobierno: ¿buscará acordar o aplicará otro tipo de estrategia? Eso todavía no lo sabemos y eso es lo que genera, me parece, más incertidumbre”.
Ante este escenario, otra pregunta que surge es cuál es el futuro económico de los argentinos. “Me parece que hay que dar señales fuertes sobre el rumbo al cual estamos yendo. En medio de estos ruidos que generan la no sanción de las leyes, las idas y vueltas, que si bien es positivo, por supuesto, por una cuestión de negociación democrática y totalmente válido, lo importante es que no se pierda el foco de hacia dónde va el Gobierno, qué es lo que busca y cuáles son los objetivos. Cuanto más claro se tenga esto, el cumplimiento del objetivo de reducción del déficit, la desregulación, la facilidad para realizar contratos y demás, seguramente va a aliviar la carga de la caída en el consumo y de la actividad económica que se está viendo”, señaló.
Y añadió: “Cuanto más quienes producen puedan anticipar el comportamiento a futuro del Gobierno, cuanto más rápido puedan anticipar el hecho de que el Gobierno va a reducir el déficit, eso va a implicar un retiro del Gobierno como tomador de crédito y un mayor impulso a la actividad privada. Eso debería aumentar el crédito y la producción, facilitar la contratación de trabajadores, aumentar la inversión en infraestructura y en tecnología. Y todo eso debería poder, de una manera más rápida, ayudar a que esta caída en el consumo, en la actividad económica y en los ingresos reales se vea lo más acotada posible para generar una pronta recuperación”.
La dolarización
Rossignolo, en otro orden, opinó que la dolarización “no está tan lejos” porque “hay una estrategia monetaria clara que es licuar los pasivos remunerados del Banco Central, y licuar los depósitos de los ahorristas. Eso lo que hace es reducir la cantidad de divisas necesarias para dolarizar. Entonces, si hay una buena cosecha y alguna entrada de fondos por parte del FMI o de algún organismo multilateral, la paridad de esas divisas que entran con el peso explica que se va a necesitar cada vez menos, porque con los dólares que se van obteniendo será menos difícil dolarizar”.
Si esto efectivamente sucediera surgiría otra pregunta: ¿qué hacer con los pesos? “sii los pesos no rinden en el banco, la gente va a destinarlos a consumir, lo cual retroalimentaría la inflación, o a comprar dólares, lo que va a hacer subir el tipo de cambio y aumentar la brecha. Entonces estamos ahí en ese equilibrio inestable que se resuelve, como decía antes, con confianza y con un rumbo”, cerró Rossignolo.
Darío Rossignolo, economista.