Cuando la excepción se transforma en regla
Apenas unas horas antes de que se cayera la sesión en la Cámara de Diputados, en donde se iba a tratar la modificación de la ley de DNU y, principalmente, el rechazo al DNU 846 que elimina las restricciones al Ejecutivo para realizar un canje de deuda, la diputada nacional Carolina Gaillard (Unión por la Patria) había resaltado la importancia de modificar la Ley 26.122, sancionada en 2006 para regular los decretos de necesidad y urgencia que se incorporaron en 1994 a la Constitución.
Durante una entrevista con el programa Malos Perdedores, que conducen Exequiel Flesler, Florencia Gómez e Ignacio Koornstra por Radio Costa Paraná (88.1), Gaillard recordó que los decretos de necesidad y urgencia (DNU) son normas que el Presidente de la Nación y tienen jerarquía de ley. “Tiene que haber necesidad y urgencia, tiene que estar el Congreso sin funcionar para que el Presidente los pueda dictar”, remarcó, y agregó que “esto, que era la excepción, se transformó en la regla” y el presidente Javier Milei “ya lleva dictados 42 decretos de necesidad y urgencia en este corto tiempo de gobierno”, cuando Cristina Fernández de Kirchner “en dos Presidencias dictó tan sólo 78 DNU, y Mauricio Macri hizo 78 en un solo período. Entonces, de lo que se trata es de que efectivamente sean de necesidad y urgencia y no sea una herramienta que suplante o reemplace al Congreso, porque la facultad de legislar la tiene el Congreso a través de los representantes que votó la gente”.
Entonces, “lo que se propone modificar es hoy dictado un DNU, lo manda el jefe de gabinete del Congreso, lo trata la bicameral y luego se trata en el recinto. Pero si nunca se trata, sigue teniendo vigencia; es decir, sigue surtiendo sus efectos. Lo que se propone en la ley es que se le dé un plazo de 90 días desde que se dicta el DNU para que si en 90 días no se trata, deje de tener vigencia. Pongo el ejemplo del DNU 70 que dictó Milei: pasados los 90 días, si ese DNU no fuera tratado, cae. Si fuera tratado por una cámara y rechazado, también caería con la modificación que se propone ahora.”, explicó.
“Hay dos supuestos en la modificación que estamos proponiendo. Uno es que hoy en día la ley vigente establece que tienen que las dos cámaras rechazar para que deje de tener vigencia. Nosotros proponemos la modificación que con una sola cámara alcance para que deje de tener efectos del DNU. Y el otro supuesto es el no tratamiento, que es el caso de muchos DNU que nunca se tratan, y, sin embargo, tienen efectos jurídicos. Entonces, lo que proponemos es que el Ejecutivo tenga la carga, tenga la obligación de activar los mecanismos para que se trate. Y si no se trata o el Congreso no lo trata, se cae. O sea, pierde efectos”, agregó.
Esta modificación, a juicio de Gaillard, es “fundamental porque hoy hay un Gobierno que está extralimitándose en sus facultades, está desconociendo la Constitución Nacional y comenzó a gobernar con un DNU que modifica 300 leyes. Con lo cual, nosotros entendemos que hay una situación extraordinaria y excepcional y que merece también una regulación excepcional donde haya mayores controles a esta facultad extraordinaria que ejerce el Presidente”, subrayó.
Carolina Gaillard, diputada nacional.