Buses Paraná rechaza competir por las líneas de colectivos
“Nos corremos”, dijo Marcelo Lischet representante legal de Buses Paraná, y que “venga la otra empresa a ver cómo le va, cuando lo que recibe por boleto no sobrepasa los 430 pesos y tiene un costo de $1.000 o $1.500”. Cargó sobre los empleados al asegurar que “si hubiesen seguido trabajando cobraban la totalidad del sueldo”.
Marcelo Lischet, representante legal de la empresa Buses Paraná que tiene a cargo la concesión del servicio de transporte urbano en la ciudad, dialogó con el programa En el Dos Mil También, que conducen Antonio Tardelli, Sebastián Martínez y Juan Cruz Varela por Radio Costa Paranà (88.1), luego de la aprobación del Concejo Deliberante, por unanimidad, de un nuevo marco regulatorio para las empresas que quieran prestar el servicio en la capital entrerriana, que sufre la falta de transporte público desde hace ocho días.
En ese marco, descartó que con esta situación se puedan pagar los sueldos a los choferes, a quienes apuntó por haber decretado la medida de fuerza: “Si hubiesen seguido trabajando cobraban la totalidad del sueldo”. Remarcó que la empresa “no tiene plata para pagar”, criticó la quita de los subsidios de Nación y la distribución inequitativa entre el AMBA y el resto del país; y precisó que el contrato para seguir prestando el servicio recién vence en diciembre de 2025.
Concesión y nuevas empresas
“Tenemos contrato hasta 2025, después (de esa fecha) la Municipalidad es dueña de llamar a licitación. Estamos dispuestos a que venga un nuevo prestador, pero no aceptamos (una competencia de recorridos), nos corremos y que venga la otra empresa a ver cómo le va, cuando lo que recibe por boleto no sobrepasa los 430 pesos y tiene un costo de $1.000 o $1.500”, señaló
Lischet, además, que “sigo peleando porque quiero ver en Paraná un transporte bueno, ojalá lo podamos hacer, pero si viene otro lo ayudaremos para que pueda dar el servicio que no pudimos dar. El que venga tendrá su espalda bastante más ancha o traerá plata de otro lado, que nosotros no la tenemos. Veremos quiénes son los guapos que vienen a (ofrecer el servicio en) Paraná”, desafió, y consideró que la ordenanza nueva “en realidad ahonda el problema”.
”Ojalá (la falta de transporte) no vuelva a ocurrir más, el personal pueda estar satisfecho y la gente pueda viajar, ese es mi único deseo. Que se solucione el problema y la ciudad tenga el servicio que no pudimos dar, y ahí nos daremos cuenta si cometimos errores”, agregó.
Planteos en la Justicia
Lischet, asimismo, sostuvo que “reclamamos las diferencias por unos $2.000 millones que corresponden a noviembre, diciembre y enero, pero qué ganamos con ir a la Justicia. Queremos sentarnos a una mesa para buscarle una solución para la gente. El reclamo judicial no nos enamora”, dijo, y añadió que “ya hay antecedentes en la Justicia, con fallos millonarios que han tenido que pagar los Municipios por no ajustar la tarifa. Vamos a defender nuestros derechos”. Por eso remarcó que “no le tenemos miedo, porque va a haber responsabilidades”, en el caso de una caducidad de la concesión mediante judicialización.
Subsidios nacionales
La tarifa, explicó, “se ajusta de dos maneras: lo paga el que lo usa o el Municipio, para que no sea oneroso para las personas. La diferencia la tiene que poner alguien, si no tenemos cada vez peor servicio, y los coches se caen a pedazos”.
El cálculo de la tarifa del mes pasado, agregó, “tenía en cuenta subsidios nacionales que dejaron de pagarse. Nación y Provincia ponían el mismo monto. Cuando Nación decidió no poner más, la Provincia cambió la metodología y aportó $105.000.000, con lo que se le pagó al personal”.
También Lischet criticó la distribución de los aportes según el distrito: “Los subsidios en Buenos Aires son del 85%, cuando en el interior es el 15%”.
Salarios
-”No podemos pagar los sueldos si no restablecemos el servicio. El cuarto día hábil depositamos un porcentaje del sueldo, si hubiesen seguido trabajando cobraban la totalidad”.
-”No podemos hacer frente a las escalas salariales, porque la UTA coloca igual remuneración en Paraná y en Buenos Aires, cuando los ingresos son diferentes”.
-”No puede ser que (el chofer de colectivo) gane $1 millón y la persona que sube gane $400.000”.
Boleto y usuarios
Para Lischet, el problema es que “la gente que usa nuestro servicio tiene pocos ingresos, por eso los subsidios. La gente no puede seguir sin transporte pero tampoco pueden soportar un boleto de más de 1.000 pesos. Nadie le dijo a la gente que vale $1.500 llevarlo, y que le está pagando 430 pesos a la empresa”.
Afirmó que uno de los inconvenientes es el uso indebido de las tarjetas SUBE: “No puede ser que una persona mayor suba con un boleto de un estudiante primario, porque se reparten las tarjetas”.
Costos
En materia de costos, Lischet dio sus números: “Tenemos unos $370 millones de salarios y otros $360 millones en combustible. Tenemos un ingreso de unos $20 millones diarios, y un total de $420.000.000 en ingresos. Hay un negativo de $310 millones. Y pasamos de un gasoil de $340 a uno de 1.000 pesos, y la Municipalidad tomó un costo del combustible de $770 cuando es de $1.010”.
“Todos miramos quién se queda con una parte. Nosotros no, porque no cubrimos costos ni podemos pagar al personal, y si hubiésemos ganado una fortuna tendríamos una flota espectacular”, cerro Lischet.
Marcelo Lischet, representante legal de Buses Paraná.