Bourdin explicó cómo ven los industriales entrerrianos la apertura de las importaciones

El tema es motivo de análisis de los empresarios dado que “una apertura indiscriminada de productos terminados –no de insumos ni de maquinaria– puede provocar una competencia desleal, fundamentalmente porque todavía nosotros tenemos una carga impositiva muy importante”. El presidente de la UIER, no obstante, se mostró esperanzado de cara al futuro porque, entre otras razones, desde agosto las ventas industriales empezaron a tener un sendero de crecimiento, y el empleo muestra un cambio de tendencia.

Una las políticas de la administración del presidente Javier Milei que suele ser más cuestionada es la apertura de las importaciones dado el impacto negativo que en otras épocas ha tenido en la economía doméstica, sobre todo en el sector industrial.

El presidente de la Unión Industrial de Entre Ríos (UIER), Gabriel Bourdin, al analizar esta situación, señaló el tema es motivo de análisis de los empresarios dado que “una apertura indiscriminada de productos terminados –no de insumos ni de maquinaria– puede provocar una competencia desleal al productor local. Fundamentalmente porque todavía nosotros tenemos una carga impositiva muy importante que no es muy comparable con la carga impositiva que puede tener, por ejemplo, un productor brasileño. Entonces, ahí es donde nosotros estamos poniendo el foco de alerta porque es la imposibilidad de que con esta carga impositiva prácticamente estamos exportando, cuando nos toca exportar, una cantidad excesiva de impuestos. Ese es nuestro problema”.

Bourdin, no obstante, reiteró que “no tenemos problema con la apertura”, por el contrario “es algo sano” porque “puede llegar a controlar los precios, pero no de una manera indiscriminada y tan rápido que a nosotros nos lleve a no poder competir”.

– ¿Ustedes tienen referencia de que alguna vez la apertura de importaciones haya controlado precios sin destruir industrias?

– Sí, tenemos que remontarnos a la época del gobierno de Carlos Menem, en los años ’90.

La importación de insumos

El titular de la UIER, asimismo, sostuvo que los industriales se ven fortalecidos cuando “tenemos la posibilidad de importar el insumo porque en Argentina hay muchos productores monopólicos, en el acero, el plástico, el aluminio”.

“No nos olvidemos que cuando nosotros importábamos se podía importar a la vista, 30 días, después hubo obligaciones del Gobierno que ya no se podía importar de contado, había que buscar el crédito en el exterior, pasaron a 30 días, luego a 90 de una manera obligatoria, antes no se podía pagar y se podía pagar a los tres meses hasta que llegó a los 180 días. En ese momento nosotros –los importadores– teníamos una deuda con el exterior de seis meses de nuestra cadena de producción, y cuando traíamos el insumo no sabíamos con qué dólar lo íbamos a pagar”, recordó

“Después, con el cambio de gobierno, eso que era imposible con las deudas que teníamos, aparece esta posibilidad de pagar con los Bopreal (Bonos para la Reconstrucción de una Argentina Libre”, que se crean con este gobierno al efecto de que nosotros pudiéramos pagar al exterior, ha sido muy difícil. Eso se ha ido regularizando y se fueron regularizando esas deudas”.

“Después de tanto esfuerzo lo que no queremos es que haya una apertura absolutamente indiscriminada donde nosotros, los industriales, no podamos competir con el exterior”, remarcó.

– ¿Han recibido alguna respuesta al respecto?

– La Unión Industrial Argentina se ha venido reuniendo con el Gobierno nacional en función de esto. El mensaje es “dame la posibilidad de ser competitivo y después comenzá con la apertura indiscriminada”. Pero si tenemos toda esta carga impositiva no podemos. En ese punto estamos.

– Ese oxígeno evidentemente tiene que venir de la mano de una baja impositiva.

– Sí, sobre todo de aquellos impuestos distorsivos, como es el casop de Ingresos Brutos o las tasas que cobran los municipios, lo venimos diciendo hace muchos años.

Es la discusión que tenemos, y, en este marco, de alguna manera, también los gobiernos tienen que empezar a ajustarse porque si toda esa carga va a caer sobre tributos que tengan que pagar las compañías, va a ser bastante complicado.

– ¿Hay municipios en Entre Ríos que les hayan subido la carga impositiva a los industriales?

– Sí, por supuesto que hay. Hay aduanas intermedias, como les decimos nosotros. Paraná, por ejemplo, tiene el 1,2% de Ingresos Brutos en la fabricación y Concordia está en alrededor del 3%.

La energía eléctrica subió lo que va del año casi seis veces, 600%. Tiene una tasa que, de acuerdo a lo que dicen los municipios, es una tasa por alumbrado, que es casi del 9%. Y, por supuesto, existen las otras tasas, y los impuestos que ya estamos acostumbrados: los provinciales y los nacionales.

– ¿Cómo ven el futuro industrial?

– Creo que pasamos unos meses muy duros, el primer semestre del año, pero ya a partir de agosto las ventas industriales empezaron a tener un sendero de crecimiento. Eso se empezó a notar, no es que sea notable, pero hay un cambio de tendencia, y lo mismo sucede con el empleo. Se habían perdido hasta ese momento aproximadamente 32.000 puestos de trabajo, esa tendencia también cambió. Ya fue positivo en el mes pasado, cuando se empezó a tomar gente de nuevo. Es como que estamos volviendo a algunos niveles que eran los que teníamos en épocas pasadas.

Bourdin explicó cómo ven los industriales entrerrianos la apertura de las importaciones Gabriel Bourdin, presidente de la Union Industrial de Entre Rios.
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