Bordet habló del endeudamiento de Entre Ríos, defendió su gestión y opinó sobre el Iosper
El ex Gobernador y actual diputado nacional expresó su preocupación por las decisiones de la Casa Rosada que afectan a las provincias. Refutó las acusaciones del gobernador Rogelio Frigerio y remarcó que “nosotros no miramos para otro lado”. Habló también de la causa Securitas, de Kueider y de la interna del PJ.
El diputado nacional Gustavo Bordet dijo que ve “con mucha preocupación desde el día uno” de la gestión del presidente Javier Milei la relación entre la Casa Rosada y las provincias porque “a partir de ese momento hubo una gran transferencia de recursos de las provincias a la Nación”. Es decir, “todas aquellas transferencias que la Nación hacía a las provincias, mal llamadas discrecionales, que estaban relacionadas con obra pública, atención de la salud, atención sociosanitaria a la población, programas educativos, seguridad, se cortó todo, y esas transferencias representaban fondos importantes que tuvieron que asumir las provincias, y, en muchos casos, para trasladarlos a los municipios. Y, después, progresivamente, se fueron tomando decisiones que, como sucede ahora, afectan directamente los recursos de la coparticipación con los diferimientos de los anticipos de Ganancias y también de IVA. Esto genera una pérdida importante en los recursos de las arcas provinciales, también municipales porque recordemos que el 16% de los recursos coparticipables de la provincia se reparten a los municipios”.
Ante este escenario, Bordet, en declaraciones al programa En El Dos Mil Tambièn, que conducen Antonio Tardelli, Sebastián Martínez y Juan Criuz Varela, consideró que “en buena hora se hayan reunido los gobernadores para poder analizar y seguir una estrategia que permita recuperar fondos que corresponden a las provincias” porque “esto viene sucediendo sistemáticamente, y uno ve que hay un parate generalizado en la obra pública y un corte sustantivo en los programas nacionales que hoy no existen más. Esto, además, tiene un peso muy gravoso para las provincias y también para los municipios, es decir, ahora es un escalón todavía más alto porque se meten de lleno los recursos coparticipables”.
– A este panorama que usted describe que, en general, el Gobierno de la provincia coincide sin terminar de enfrentarse radicalmente con el poder central, agregan otro elemento negativo que adjudican a su gestión y es el peso del endeudamiento. Dicen toda esa deuda que tomó Bordet la terminamos pagando nosotros, capital e intereses.
– Yo tomé deuda pero para cancelar otra deuda, no es que endeudé porque gasté más de lo que correspondía. Cuando yo asumí había una deuda corriente de corto plazo que era muy voluminosa y hacía que los sueldos se terminaran de pagar el día 17 de cada mes y había un déficit estructural mensual.
Ese déficit estructural era imposible cubrirlo porque había vencimientos de corto plazo, letras que se renovaban automáticamente de capital más intereses, y eso era una inmensa bola de nieve. Nosotros lo que hicimos fue contraer un empréstito, una deuda en dólares, para recuperar y sanear toda esa deuda de corto plazo y consolidarla a largo plazo.
Después esta deuda se refinanció, en el último año de mi gestión se comenzó a pagar capital de esta deuda y fue lo que quedó pendiente de pago, pero cuando en ese momento yo planteé la situación financiera que tenía la provincia, el presidente era (Mauricio) Macri y el ministro del Interior era Rogelio Frigerio y ellos fueron los que me aconsejaron y me dieron como salida, como también se lo sugirieron a otros gobernadores, tomar esta deuda en dólares.
Nosotros dejamos en caja el equivalente en ese momento, al 10 de diciembre, a 47 millones de dólares, que era prácticamente la totalidad del primer vencimiento en febrero en un fondo destacado y además dejamos la plata completa para el aguinaldo.
Lo que sucedió fue que al asumir (el presidente Javier) Milei se devaluó el 120%, pero eso ya no es culpa de mi gestión, es culpa de la gestión de Milei a la cual votó y apoyó el actual gobierno.
– El actual gobierno dice que lo dejaron anclado en pesos y no en dólares.
– Es que no se podía comprar dólares. Nosotros quisimos comprar dólares porque queríamos cancelar y anticiparnos a cancelar, pero el Banco Central no le vendía dólares a las provincias salvo para los vencimientos, era imposible poder comprar dólares.
– Sí, es una discusión muy técnica, pero su ministro de Economía, Hugo Ballay, decía “nuestra pertenencias o nuestros ahorros están linkeados a dólares”.
– Estaban en un fondo destacado, que en una parte estaban linkeados a dólares y en otras no, porque no se podía, era imposible tener un respaldo porque no había economía bimonetaria, como sí hay ahora. Entonces, si esto hubiese ocurrido, nosotros con dólares oficiales hubiésemos podido cancelar buena parte de la deuda o recomprar parte de nuestra deuda, que fue una estrategia que nos habíamos dado, pero el Gobierno central no nos permitió. No fue porque hubiera negligencia de parte nuestra, simplemente no se podía.
Hay que situarse en tiempo y en espacio, pero siempre es más fácil echarle la culpa al otro que resolver los problemas propios y creo que éste ha sido un signo que atravesó y que sigue atravesando esta gestión.
– Recién hablábamos con el gobernador Frigerio sobre el tema del Ipsper, por ejemplo, y él decía, “nosotros nos hacemos cargo de los problemas porque otros miraban para el costado, lo mismo pasa con la Caja de Jubilaciones, y estamos intentando solucionar un tema que genera polémica y resistencia”. ¿Cómo viene siguiendo el tema de la obra social entrerriana?
– Nosotros nos miramos para otro lado, nosotros lo que hicimos fue respetar la ley que estaba vigente, que el Iosper se autogestionaba por sus afiliados, como son todas las obras sociales del país.
Yo fui ministro de Salud de Jorge Busti de 2005 a 2007, y, en ese momento, el entonces Gobernador me había encomendado que normalizara el Iosper porque estaba intervenido y había dificultades con las prestaciones,.
Dispusimos la normalización y se eligió a las nuevas autoridades a través de siete estamentos gremiales, que es lo que se conoce. Ahora, el Iosper, durante mis ocho años de gobierno y durante los años anteriores, nunca le pidió al Tesoro de la Provincia fondos para sostener un déficit, jamás, siempre se autofinanció, y siempre se manejó la obra social como se manejan todas las obras sociales del país. No miramos para otro lado.
El problema que sucedió con el Iosper tiene que ver, también, con esta devaluación que se produce, porque en 2023 el Iosper cierra con superávit, como cerró los años anteriores.
– Más allá de la referencia que usted hace sobre el equilibrio de las cuentas del Iosper hasta determinado momento, antes de la devaluación de Milei, ¿ustedes observaban que había una administración eficiente?
– Nosotros tenemos la comisión fiscalizadora que nombraba el gobernador y un gerente general que prácticamente no tenía mayor injerencia en las decisiones que tomaba el directorio y la presidencia del Iosper.
Las preocupaciones que teníamos era que las prestaciones se cumplieran en tiempo y forma, que ante cualquier conflicto que se suscitara los afiliados tuvieran respuestas. Las cuestiones administrativas tiene que rendirlas el directorio del Iosper que es lo que corresponde. Ahora bien, todo esto se podía mejorar, se puede mejorar, lo que yo no estoy de acuerdo es que haya un proyecto de ley que se eleve para justamente terminar con una obra social que le pertenece a los trabajadores, porque no es que la obra social le pertenece ni a un sindicato, no le pertenece al pueblo, no le pertenece al Estado, la obra social le pertenece a los afiliados, y son los afiliados los que deciden cómo manejan esos recursos.
Hay que buscar la forma de volver a normalizar el Iosper y después sí discutir cómo se hará o cómo se compondrá, pero estas visiones refundacionales de la provincia que se vienen llevando adelante en varios aspectos y en el Iosper, me parece que lo único que llevan es a generar una mayor centralidad de las cartas del Estado y no justamente de una mejor administración de la obra social, que más allá de una cuestión administrativa o de recursos que están en disputa, es una cuestión de salud. Es la salud de los trabajadores, activos y pasivos de la provincia de Entre Ríos.
– El Gobernador acaba de introducir un elemento que es un argumento inteligente. Dice, es cierto, la obra social es de los trabajadores, pero no de los sindicatos. Habría que ver qué nivel de afiliación y de sindicalización hay, porque una cosa son los sindicatos y otra cosa son los trabajadores.
– Sí, bueno, pero justamente el agrupamiento de los estamentos gremiales se hace a través de los gremios de los trabajadores, que son quienes eligen las autoridades, esto funciona así también en todo el país. Y son los trabajadores los que deciden a través del voto quiénes son los directores que componen el directorio de la obra social.
La interna del PJ
– ¿Cómo está siguiendo la interna del PJ? ¿Le interesa?
– Sí, por supuesto que la estoy siguiendo y muy de cerca. Creo que fue muy positivo el hecho de poder tener una reunión hace 10 días, donde pudimos ponernos de acuerdo en una convocatoria a elecciones internas, que es muy importante que se puedan realizar, sobre todo cuando se es oposición, para poder legitimar los candidatos y que quien resulte electo tenga toda la representatividad como para poder llevar adelante una campaña con un fuerte respaldo y aval de nuestro partido y también de nuestros aliados.
– ¿Cree que habrá competencia o le gusta más la idea de una lista única, consensuada?
– Siempre he sido un constructor de consensos, inclusive resignando muchas veces posiciones. Le puedo poner como ejemplo que siendo gobernador, en las últimas elecciones de 2023, la lista que se hizo de consenso integraba a distintos sectores, a sectores que teníamos afinidad con otros que no teníamos tanta afinidad, así que integramos todos los sectores que estaban con aspiraciones legítimas para poder llevar una lista que tuviera la más amplia representación.
La causa Securitas
– ¿Qué tanto lo preocupa la marcha de la causa Securitas?
– En las contrataciones que hacía Enersa, el directorio tenía plenas facultades para llevarlas adelante. Si hubo irregularidades y se produjeron hechos que hoy están siendo discutidos judicialmente, cada uno tendrá que rendir cuentas de sus actos.
– Pero hay partes del expediente que, por lo menos con testimonios de investigadores privados, lo involucran. Dicen que parte de los sobornos iban para arriba, iban para el entonces gobernador, ¿qué tanto le impacta esto?
– Mire, yo a los titulares de la empresa Securitas, los hermanos Tórtul, no los conozco: es decir, lo he visto a uno de ellos porque era presidente del Rowing, pero nunca hablé por teléfono, nunca intercambié un mensaje p un mail, no tengo ningún tipo de contacto.
Si alguien utilizó mi nombre, como lo han hecho muchas veces, para poder obtener un beneficio u obtener alguna ventaja, allá ellos, pero la verdad es que yo en este tema no tengo absolutamente nada que ver.
– ¿Le preocupa la relación del ex senador Kueider, como funcionario del gobierno, y Secutitas, y la aparición de este video contando supuestos fondos reservados que se difundió también en el marco de esta investigación?
– Lo del video que apareció contando dinero eran fondos reservados- Esto es así porque se hizo una denuncia, en su momento, cuando hubo una especie de extorsión, si se quiere, con este video, porque eran cámaras que se habían puesto justamente para poder tener seguridad en cada una de nuestras oficinas y fueron hackeadas.
Entonces, ante esta situación, cuando se tomó conocimiento, se hizo una denuncia en la Procuración Fiscal para que se investigara esta situación y los fondos siempre fueron gastos reservados, no fueron fondos que no tuvieran justificación. Esto fue en 2019 denunciado, sale recién ahora a la luz, pero bueno, forma parte de una operación que en ese momento se realizó y se llevó adelante. Del resto de las cuestiones cada uno tendrá que rendir cuenta de sus propios actos.
– Sergio Urribarri estaba atrás de esa operación.
– No, no lo sé. Claramente fue una maniobra extorsiva. Pero lo importante es que en ese momento se hizo la denuncia de la Fiscalía, se aportó ese video como prueba y se estableció que esos fondos que se estaban contando pertenecían a gastos reservados, no eran fondos espurios como por ahí se quiso decir.
– En ese sentido coincide su versión con la que dio Kueiderr en las últimas entrevistas. ¿Usted avala eso?
– Por supuesto. Ese video se llevó a la Justicia porque tenía otros fines, que eran justamente buscar una modalidad extorsiva que cualquier funcionario público tiene la obligación de hacer la denuncia y fue lo que en ese momento hicimos.
– Se llevó editado el video.
Mire, yo llevé el video. Es más: en ese momento alcancé a ver algunas imágenes, no vi nunca todo el video, pero se llevó el video, se analizó y después siguió su curso.
Gustavo Bordet, diputado nacional por Unión por la Patria.