Blanca Osuna marcó un «retroceso» de las mujeres y la «bomba» de Frigerio

La diputada nacional peronista manifestó una postura tajante frente al proyecto de reforma previsional que se debate en Entre Ríos, centrando su primer análisis en la decisión de igualar las edades jubilatorias entre varones y mujeres.

Para la legisladora, esta medida representa un retroceso gravísimo que ignora el reconocimiento histórico de las tareas de cuidado y el impacto real que estas tienen en las trayectorias laborales de las mujeres.

Explicó que las condiciones de género condicionan el acceso igualitario al salario y a cargos de mayor responsabilidad, provocando ingresos tardíos o interrupciones en la vida profesional.

Osuna aportó datos de la Anses para respaldar su posición, señalando que a diciembre de 2024 «mientras el 75% de los varones está en condiciones de jubilarse, solo el 37% de las mujeres alcanza» ese beneficio.

Calificó como un «gesto de cinismo» plantear una igualdad de condiciones en la ley cuando el contexto social «es de profunda injusticia», y pidió al gobernador Rogelio Frigerio que escuche a las médicas, enfermeras, docentes y mujeres que sostienen los comedores escolares antes de avanzar con esta normativa.

Respecto al argumento oficial que compara la legislación local con la de países como Alemania o Francia para justificar la suba de la edad, la diputada rechazó la analogía por considerarla absolutamente relativa frente a las condiciones sociales y económicas de Argentina.

Osuna sostuvo que si el problema es el desequilibrio fiscal, el gobierno debería poner sobre la mesa la totalidad de las cuentas públicas y no enfocarse únicamente en lo que el gobernador define como la bomba de la caja de jubilaciones.

En ese sentido, denunció la existencia de gastos innecesarios, mencionando la creación de la Agencia de Bienes del Estado con rango ministerial y la designación de nuevos funcionarios.

Además, apuntó contra el uso discrecional de las Unidades de Compensación Económica, que aseguran una mejora salarial constante para el gabinete mientras los trabajadores estatales no son convocados a discusiones paritarias que mejoren sus condiciones reales.

La legisladora también salió en defensa de los empleados públicos, cuestionando el discurso que busca generar tensiones entre el sector privado y el estatal. Aseguró que los agentes del Estado son quienes garantizan derechos básicos en salud, educación y justicia, por lo que abonar sus jubilaciones no es un desmérito ni una contradicción.

Por otro lado, calificó como una política tributaria regresiva el enfoque actual del gobierno provincial, insistiendo en que el ajuste no puede recaer siempre sobre el cuero de quienes han dejado años de vida y trabajo en la administración pública.

La herencia de Busti y el Gobierno nacional

Ante las comparaciones realizadas por sectores oficialistas entre la gestión de Frigerio y los gobiernos de Jorge Busti en los años noventa, Osuna fue enfática al tildar esos argumentos como una gran mentira.

Defendió el compromiso de Busti con los trabajadores y recordó como un hito de justicia social la creación de la jubilación para Amas de Casa, que permitió restituir derechos a miles de entrerrianas postergadas.

Para la diputada, existe una distancia enorme entre un gobierno peronista y la administración actual, a la que acusó de formar parte de un proyecto político, junto con el presidente Javier Milei, que viene a romper el Estado y dejar afuera a miles de trabajadores por el cierre de fábricas y pymes.

Finalmente, Osuna criticó la capacidad de gestión de Frigerio frente al gobierno nacional, afirmando que el gobernador agacha la cabeza ante las deudas que la Nación mantiene con la provincia.

Lamentó que los legisladores oficialistas aplaudan medidas que provocan retrasos en la obra pública y en las mejoras de salud y educación.

Según su visión, se está gestando una deuda enorme para todos los entrerrianos debido a lo que definió como una ineptitud en la relación con el Ejecutivo nacional, mientras el peso del ajuste fiscal sigue recayendo en los sectores más vulnerables del sistema previsional.