Ayán Núñez de Carvalho vuelve a presentarse en Paraná
Será esta noche desde las 20.30, en Centro Cultura Juan L. Ortiz. El músico, que supo jugar al básquetbol en Echagüe, entre otros clubes, presentará un espectáculo que reúne ritmos y canciones de Brasil y Argentina.
Ayán Núñez de Carvalho vive en Salvador, Brasil, en un barrio donde conviven realidades sociales muy distintas y a unos veinte minutos del mar. Al contemplar el paisaje de Paraná siente tranquilidad y una acogida comparable a un abrazo.
Nació en Brasil, pero se mudó a Paraná a los seis años; el portugués fue su primer idioma, aunque durante mucho tiempo lo dejó de lado para desenvolverse en Argentina e incluso le daba vergüenza hablarlo. Ahora está recuperándolo y lo incorpora más a su identidad.
Piensa y compone en español, portugués e inglés, idiomas que considera ligados a personalidades diferentes. El mate y la guitarra lo acompañaron durante sus viajes; comenzó a tomar mate en Filadelfia porque le evocaba Paraná y el ritual de compartir.
Trayectoria en el básquet
Ayán, durante una entrevista con el programa Ruido de Mate, que conducen Andrea Venturini, Martín Echagüe y Julio Galera por Radio Costa Paraná (88.1), recordó que empezó a jugar en Echagüe, donde lo enviaron de niño para que gastara energía. Desde pequeño se distinguía por practicar por su cuenta y mostrar gran dedicación. Después pasó por Bahía Blanca, viajó a Filadelfia para jugar en la NCAA y permaneció allí unos tres años. Luego jugó en Viedma, volvió brevemente a Bahía Blanca, pasó por Comodoro Rivadavia y finalmente llegó a Unión de Santa Fe.
Decidió detener su carrera profesional pese a atravesar una etapa deportiva muy buena. En su decisión influyeron lesiones de rodilla y cadera, además de su creciente incomodidad con el ambiente y algunas dinámicas del deporte de élite. También comprendió que había usado el básquet para integrarse y ser aceptado socialmente, y quiso explorar actividades más acordes con quién era.
La decisión fue dolorosa porque amaba el deporte y éste le había dado mucho. Tras retirarse, dejó de tocar la pelota; actualmente da clases de inglés en una escuela y volvió a la cancha cuando sus alumnos descubrieron su trayectoria y lo invitaron.
Música e influencias
La música siempre estuvo presente y la guitarra fue un espacio para conectar y desconectarse, incluso durante sus etapas en Filadelfia, Viedma y Comodoro. Ahora constituye su foco principal.
Su madre, que lo crió sola y trabajaba intensamente, forma parte esencial de su identidad musical: él recuerda despertarse de niño y verla limpiar la casa mientras sonaban canciones acústicas. Una composición propia, inspirada en esos recuerdos, termina como una canción de cuna para su niño interior.
Escucha música de distintas culturas y épocas como una forma de buscar experiencias, información e inspiración. Considera a Luis Alberto Spinetta un maestro: aprendió a tocar guitarra con sus canciones y admira tanto su obra como su autenticidad. También estudia a Los Redondos y recientemente se acercó más a su música; la noticia de la muerte del Indio Solari le provocó un llanto inesperado, señal de la profunda influencia que el grupo llegó a tener en él. Entre sus referentes menciona además a Charly García y Sumo.
Arte, disciplina y propósito
A los jóvenes que empiezan en el básquet les aconseja dedicarse a aquello que les gusta, estudiarlo y mantenerse en búsqueda de lo que los nutre y los inspira. Él aprendía observando a jugadores admirados, copiando sus movimientos e intentando comprender cómo usaban el cuerpo y cómo pensaban. Cree que la inspiración puede transmitirse y ayudar a construir puentes hacia cosas aún desconocidas.
Su proyecto, “Artleta Groove”, une la disciplina y la visión adquiridas en el deporte con la práctica artística, y relaciona la conciencia corporal del básquet con el ritmo. También explora cómo cada lugar tiene su propio groove; por eso combina canciones en inglés, portugués y español. Se propone ofrecer una experiencia divertida y compartida que permita desconectarse un rato del celular y de la rutina.
La presentación será esta noche, a partir de las 20:30, en el en el Centro Cultural Juan L. Ortiz, con canciones propias y versiones de artistas que lo inspiran.
El vínculo con su madre
Su madre fue un pilar fundamental también en su carrera deportiva. Durante una lesión grave del labrum de la cadera, pasó casi un año fuera de las canchas y no podía caminar cuando se preparaba para volver, en una temporada de Mundial en la que integraba el entorno de la selección argentina. Aun así, iba al club, apoyaba la pierna en una silla y tiraba al aro mientras su madre le alcanzaba la pelota. Hoy ella participa también en su proyecto musical: ambos ensayan y compartirán una canción. Él espera transmitir a otras personas el amor que recibió de ella.
Ayán Nuñez de Carvalho, en 2024, cuando se presentó en la Casa de la Cultura-