Aseguran que la salud mental atraviesa una situación aguda y compleja
Esta realidad se refleja en el incremento de los suicidios, los consumos problemáticos, la situación de calle y otras consecuencias sociales. Cada vez hay mayor demanda de atención. Los trabajadores realizan medidas de fuerza.
Matías Passi, delegado de ATE y trabajador del Hospital Escuela de Salud Mental de Paraná, afirmó qie la demanda de atención «creció exponencialmente” pero los recursos “siguen siendo históricamente escasos”.
Los trabajadores deben responder a esta crisis con salarios, infraestructura, insumos, equipamiento y condiciones laborales precarias.
Passi cuestionó que el Gobierno provincial multiplique los anuncios sin concretar medidas. “Se prometió jerarquizar la Dirección de Salud Mental, reforzar las políticas con cargos provenientes de la Cámara de Diputados y declarar la urgencia del área, pero esas decisiones no se traducen en recursos suficientes”, dijo, y agregó que “no basta con declarar una urgencia: deben habilitarse mecanismos concretos para asignar presupuesto, incorporar personal y resolver problemas operativos”.
En el Hospital Escuela, referencia provincial, “hay máquinas obsoletas que ya no pueden repararse, techos dañados, filtraciones y arreglos provisorios. Los expedientes iniciados reciben respuestas basadas en parches y derivaciones, mientras los recursos anunciados no llegan. La precariedad afecta tanto al trabajo cotidiano como a la atención de los usuarios”.
Insuficiencia de dispositivos
Los equipos contienen y asisten a las personas con los medios disponibles. El Centro Huellas es el único dispositivo especializado para consumos problemáticos en la provincia, y equipos reducidos deben atender una demanda que excede ampliamente su capacidad. “Aunque se anuncian una guardia activa y distintos dispositivos, la cobertura real resulta insuficiente”, remarcó el sindicalista.
Denunció, además, que “se desarticuló la Casa de Medio Camino que funcionaba como política terapéutica durante ocho años. La imposibilidad de sostener el alquiler provocó el traslado de usuarios a una institución alejada de la ciudad y considerada antiterapéutica”. Un informe del Órgano de Revisión provincial indica que el 70% de las internaciones responde “a razones sociales, no a cuadros clínicos que requieran hospitalización, lo que evidencia la falta de respuestas habitacionales y comunitarias”, opinó Passi.
Causas sociales y política integral
ATE, añadió, plantea que la salud mental “no puede abordarse únicamente desde el Ministerio de Salud. Las políticas gubernamentales que generan angustia, preocupación y deterioro de las condiciones de vida agravan los problemas de salud mental. La solución requiere una política integral que mejore la vida de la población y no produzca nuevas situaciones de sufrimiento”.
Medidas de fuerza
Ante este escenario, los trabajadores vuelven hoy a realizar retención de servicios de 10 a 12 y una manifestación con corte de la calle Ambrosetti. Reclaman acelerar trámites básicos, como reemplazar equipamiento de laboratorio, y resolver cuestiones estructurales, como contratar más profesionales. La Provincia pierde psiquiatras porque no puede ofrecer remuneraciones adecuadas.
Además, exigen equiparar la carga horaria de profesionales del escalafón general con la de profesionales asistentes. La reglamentación de la Ley 9.892 fijó 18 horas semanales para estos últimos, pero excluyó a trabajadores que cumplen las mismas funciones en los mismos establecimientos y atienden a las mismas personas.
Matías Passi, trabajador del Hospital Escuela de Salud Mental y gremialista de ATE.