Artista chilena radicada en Paraná y que militó la reforma constitucional, dijo que “la comunidad está triste por el rechazo”
La cantante chilena Ana Contreras, radicada en Paraná desde hace unos 15 años, analizó el resultado negativo que cosechó en el plebiscito realizado en el país trasandino que consultaba sobre la necesidad de reformar la Constitución nacional. Ejes como igualdad de género, legalización del aborto, reconocimiento de los pueblos originarios, acceso a la educación y salud pública fueron algunos de los que buscaban que se incorpore en la nueva Constitución. “Ayer estábamos muchos de la comunidad chilena con mucha tristeza, tratando de entender ésto. Entendamos que lo que se rechazó es éste proyecto. Se necesita para una nueva constitución el voto de una mayoría del 80 por ciento y la mayoría votó por una nueva Constitución. Ahora hay que conseguir que el Senado y Diputados apruebe que haya un nuevo proyecto constitucional y para eso se necesita consenso que tome en cuenta los ejes que la ciudadanía no ha querido votar”, sostuvo la artista, en diálogo con radio “Costa Paraná”.
Contreras, que militó fuertemente por la reforma, sostuvo que la idea que se perseguía con la reforma constitucional es achicar la gran brecha de desigualdad que existe pese a que Chile tiene baja inflación y tratados de comercio que le otorgan cierta estabilidad en la macroeconomía. Sostuvo que el reclamo es parte del surgimiento de la figura del actual presidente Gabriel Boric.
“Boric entiende que de la productividad de un país tienen que beneficiarse todos y es ahí donde está el cambio. Para una familia, llegar al primer profesional es toda una lucha de endeudamiento con los bancos. Es un sistema muy desigual que no significa que no se necesiten los recursos para que ese sistema se sostenga y genere mayores beneficios sociales”, observó la entrevistada.
Luego hizo una reseña del frustrado proceso de intento por modificar la Carta Magna chilena. “Recordemos que el debate se da a partir de 2019, cuando comienza el estallido social en Chile, lo que implicó gente volcada a la calle reclamando por cambios en la Constitución de 1980 que fue dejada en la época de la dictadura. Es decir que la Constitución escrita por el dictador Augusto Pinochet es la que tenemos actualmente y que en 41 años no se cambió. Eso conlleva la ley de educación que fue dictada meses antes de que se retirara del poder, cuando pierde las elecciones en el cambio de la democracia”, sostuvo.
“En 2019 -continuó-, durante el gobierno de Piñera empiezan los estallidos sociales, con mucha gente en las calles, muchas tomas y movimientos sociales que empiezan a reclamar: principalmente mejoras en la salud, que es carísima en Chile y que es un sistema complejo de entender para los argentinos, porque existen los hospitales públicos pero no son gratis. No existe lo público. Sí, yo estudié en la universidad pública pero le debo al Estado el valor de una casa. Es complejo de entender para ustedes, que tienen todas esas garantías reconocidas”.
El proyecto de reforma constitucional avanzaba en varios puntos que fueron promesas de campaña del presidente Gabriel Boric, pero sin embargo el resultado para avanzar fue negativo.