Amplían el alcance de las tarjetas de riesgo social e incorporan nuevos grupos destinatarios
La Dirección de Políticas Alimentarias, dependiente de la Secretaría de Seguridad Alimentaria de Entre Ríos, unificó en un solo programa los distintos complementos vinculados a la tarjeta de riesgo social y amplió su cobertura. El programa principal continúa siendo el de riesgo social: quienes se encuentren en esa situación y cumplan determinados requisitos pueden acceder a complementos específicos.
La modificación, explicó Pablo Alasino, el secretario de Seguridad Alimentaria, “busca responder a situaciones detectadas por equipos técnicos y referentes de áreas sociales provinciales y municipales”. Entre los cambios centrales se encuentra la reducción de 70 a 60 años del umbral para que los adultos mayores en situación de riesgo social reciban el complemento correspondiente, en consonancia con criterios de la Organización Mundial de la Salud.
Nuevos grupos y situaciones contempladas
El complemento nutricional por riesgo de bajo peso o bajo peso, que antes alcanzaba únicamente a personas de hasta 18 años, ahora no tiene límite de edad. De este modo, “también pueden recibirlo adultos mayores u otras personas que presenten esa condición, siempre que exista una acreditación médica y un informe de un profesional de la salud o nutricionista”, señaló Alasino durante una entrevista con el programa Buen Día, que conducen Carlos Matteoda, Alejandro Abero y Marta Segovia por Radio Costa Paraná (88.1).
Además, se incorporaron complementos para niños y adolescentes con sobrepeso u obesidad, debido a la combinación de hábitos alimentarios inadecuados y sedentarismo. “La política apunta a favorecer una alimentación más saludable, aunque será necesario promover también una mayor actividad física y reducir el tiempo que los menores pasan frente a pantallas”, remarcó el funcionario.
Otro grupo incorporado es el de las personas con diabetes tipo 2, sin límite de edad. En este caso también se requieren estudios e informes médicos que acrediten la situación.
Continuidad de beneficiarios y nuevas solicitudes
El traspaso del padrón anterior al nuevo sistema se realizó automáticamente. “Ningún beneficiario debería quedar excluido ni debe reinscribirse o realizar trámites adicionales por esa transferencia”, precisó Alasino.
Las nuevas altas se gestionan mediante un trabajo articulado entre la Provincia y los municipios, juntas de gobierno y comunas, que conocen las necesidades de sus territorios. Los gobiernos locales detectan a potenciales beneficiarios y tramitan el alta con la intervención de un trabajador social u otro profesional, quien debe elaborar un informe y reunir la documentación requerida. Luego, el expediente se remite a la Dirección de Políticas Alimentarias.
El objetivo es que el trámite, desde su ingreso hasta la emisión de la tarjeta, demore aproximadamente entre 20 y 30 días. Si falta documentación o existe alguna observación, se procura agilizar la corrección. Actualmente el procedimiento se realiza en papel, pero la Provincia trabaja en su digitalización para reducir costos, evitar traslados y permitir que las solicitudes ingresen al circuito administrativo desde cada localidad, posiblemente el mismo día.
Montos y actualización
Los montos informados son:
– Riesgo social: 21.600 pesos mensuales.
– Complementos: 8.000 pesos, que se suman al monto de riesgo social cuando corresponde.
– Programa provincial para personas con celiaquía: 49.650 pesos.
Por lo tanto, una persona que recibe riesgo social y un complemento percibe *29.600 pesos mensuales. Las autoridades reconocen que los montos deben acompañar la inflación y sostener el poder de compra, por lo que trabajan para actualizarlos antes de finalizar el año. La finalidad es que la asistencia permita adquirir alimentos y mejorar la nutrición mediante compras en comercios de cercanía.
Pablo Alasino dialogó con los conductores de Buen Día.