Alerta por un popular juguete potencialmente peligroso

La Cámara Argentina de la Industria del Juguete denunció ante la Subsecretaría de Defensa del Consumidor y Lealtad Comercial la presencia de squishies potencialmente peligrosos, luego de que en el Reino Unido se detectaran niveles de benceno cuatro veces superiores al límite permitido.

Esta sustancia puede provocar irritación cutánea, mareos y somnolencia, y está asociada a efectos cancerígenos y leucemia por exposición prolongada, explicó Julián Benítez, gerente de Relaciones Institucionales y Comercio Exterior de la Cámara Argentina de la Industria del Juguete.
El problema, remarcó Benítez durante una entrevista con el programa Ruido de Mate, que conducen Andrea Venturini, Marcelo Medina, Martín Echagüe y Julio Galera, “se agrava por la viralidad del producto y por las compras mediante plataformas como Temu o Shein, cuyos envíos puerta a puerta llegan directamente a los hogares sin controles ni verificación de seguridad”.
La Cámara recomienda desechar el juguete, en doble bolsa, si presenta un fuerte olor a solvente, y lavarse las manos después de manipularlo.
Cómo verificar un juguete
Antes de comprar, señaló Benítez, “debe comprobarse que el envase incluya en castellano los datos del fabricante o importador y las advertencias correspondientes. También debe exhibir el marcado de conformidad: un código QR acompañado por las siglas reglamentarias, que permite acceder al certificado y a la documentación de seguridad. Estos indicadores reducen el riesgo, aunque no reemplazan los controles oficiales”.
La producción internacional es heterogénea: existen fábricas con controles y certificaciones, pero también establecimientos completamente ajenos a las normas, capaces de ofrecer productos con o sin sustancias restringidas según lo solicite el comprador. Por eso resulta esencial controlar los juguetes antes de que ingresen al mercado.
El precio del squishy aumentó fuertemente por la demanda y la viralidad: de unos 7.000 pesos meses atrás pasó a cerca de 30.000.
Importancia del juego físico
La Cámara, agregó Benítez, “promueve recuperar el juego con juguetes y reducir la dependencia de las pantallas. El juego físico y compartido permite desarrollar habilidades motrices, cognitivas, sociales y comunicacionales, mientras que el uso exclusivo de pantallas favorece la ansiedad, el sedentarismo y la obesidad. Los juguetes no necesitan ser sofisticados: cuanto más simples y abiertos, más estimulan la imaginación y la creatividad”.
Entre los productos preferidos en Argentina figuran las pelotas, los juguetes didácticos, los juegos de mesa, las figuras de acción, las licencias vinculadas con películas, los bebotes, las muñecas y los clásicos juguetes de rol, como los sets infantiles de mate. La elección depende de la edad, pero los juguetes tradicionales continúan teniendo amplia aceptación.
Desregulación y crisis del sector
Antes, comentó Benítez, los juguetes debían presentar en frontera certificados de ensayos realizados por laboratorios nacionales. Con la apertura y desregulación comercial, “el control pasó a realizarse después de la distribución, cuando resulta mucho más difícil retirar productos virales extendidos por todo el país. La Cámara asumió un papel más activo en la detección y denuncia de riesgos”.
La apertura también generó “sobreoferta, productos de baja calidad y poca variedad: numerosas empresas importan los mismos artículos desde los mismos proveedores. El puerta a puerta, sin controles, perjudica además a jugueterías e importadores tradicionales. Aproximadamente cinco empresas industriales están en proceso de cierre; muchos comercios cerraron o migraron a la venta online por los altos costos de alquileres y tarifas. Comprar juguetes seguros, preferentemente de la industria nacional, protege a los niños y sostiene al sector local”.

Alerta por un popular juguete potencialmente peligroso Los squishies, los juguetes que se han vuelto muy populares.
🎵 JULIÁN BENÍTEZ en Ruido de Mate⬇ Descargar