Afirman que la protección de datos personales está legislada en Argentina, pero “la autoridad de aplicación es muy endeble”
La directora de Fundación Vía Libre, Beatriz Busaniche, dijo que Argentina es uno de los países pioneros en el continente en legislar sobre la protección de datos personales, pero que la autoridad de aplicación es endeble. Licenciada en Comunicación Social, docente y especialista en derechos humanos en entornos mediados por tecnologías digitales, Busaniche fue consultada sobre los casos de envíos compulsivos de mensajes de textos en el marco de las campañas políticas. “El nombre, el teléfono, el domicilio, el DNI son los datos más básicos protegidos por la normativa vigente. Lo primero que hay que decir es que las personas tenemos plenos derechos sobre esos datos y tenemos derecho a la información a saber quién tiene nuestros datos”, dijo a radio “Costa Paraná”.
La especialista definió que “los datos personales son una categoría de bienes que están especialmente protegidos en el marco de la Constitución nacional y en el marco legal vigente en todo país” y dejó en claro que “Argentina tiene una ley que es pionera en Latinoamérica en la protección de datos”.
Luego se refirió al momento en que a las personas les empiezan a llegar mensajes de remitentes desconocidos sin saber en qué circunstancias entregaron esos datos. “Las bases de datos generan que se disparen estos mensajes a nuestros teléfonos y lo que debemos saber es si esas bases de datos están debidamente denunciadas ante la autoridad de aplicación de la ley, que es Dirección Nacional de Protección de Datos. Si está declarada se cumple con la ley porque uno puede ejercer sus derechos”, sostuvo.
“Sabemos que hay empresas que tienen esos datos y hacen envíos masivos”, sostuvo Busaniche y agregó que “en muchas ocasiones los datos surgen de usuarios o clientes que lo pasan a las empresas”, pero “otra pata del problema” es cuando se le da al Estado por algún reclamo. Citó el ejemplo del servicio de atención a ciudadanos en la Ciudad Autónoma de Buenos Aires, que llamando al 147 ingresan sus datos y eso queda en una base.
En el programa “Para empezar”, de la radio municipal, se mencionó el caso de la periodista Soledad Vallejos, que hizo pública la invitación a tomar un café con María Eugenia Vidal, en el marco de la campaña electoral, mediante un mensaje de texto que llegó desde el mismo número en que la citaron para la vacunación contra el Covid. Al respecto Busaniche dijo que cualquiera de las opciones que pudo haber pasado no corresponde: sea que los datos dados a la salud pública hayan pasado a bases privadas y partidarias o que los partidos utilicen esos datos brindados al estado para hacer campaña.
La entrevistada dijo que no hay vacíos legales en la materia. “Vacío legal no hay y el poder de los datos es algo que se está debatiendo hace décadas. De hecho, en Europa la regulación sobre protección de datos es del siglo pasado como para que quede claro que no es ninguna novedad”, dijo y citó el ejemplo del derecho de habeas data consagrado por la Constitución argentina en 1994.
“El gran problema que tenemos en Argentina -consideró- es que tenemos una autoridad de aplicación muy endeble, muy flaca, muy poco operativa en términos de qué medidas se toman, porque de nada sirve tener una ley si la autoridad de aplicación es poco operativa”.
La entrega de datos personales por medios electrónicos a empresas contribuye a la creación de bases de datos, que muchas veces se utilizan para el envío masivo de publicidad.