Advierten sobre los efectos de los incendios en los humedales
El ecotoxicólogo Rafael Lajmanovich explicó el impacto del fuego en la biodiversidad y el suelo. Tras los incendios, el agua puede volverse tóxica y afectar la fauna y flora.
Rafael Lajmanovich, doctor en Ciencias Naturales, licenciado en Biodiversidad, especialista en ecotoxicología e investigador principal del Conicet, con sede en la Facultad de Bioquímica y Ciencias Biológicas de la Universidad Nacional del Litoral, habló del impacto de los incendios en la biodiversidad.
El profesional, durante una entrevista con el programa Carrusel Público, que conducen Andrea Venturini, Martín Echagüe, Marcelo Medina y Julio Galera por Radio Costa Paraná (88.1), en primer lugar, aclaró que sus estudios están relacionados con el Litoral , pero consideró que “la mecánica de lo que provocan los incendios no creo que tenga demasiada diferencia”.
“Nosotros hicimos un trabajo que se publicó en 2022, que es uno de los primeros en Argentina en donde hicimos registros puntuales de la fauna afectada. O sea, después de los incendios, íbamos recogiendo cadáveres, literalmente, e identificando flora y fauna que estaba quemada, por decirlo de alguna manera. En la recopilación registramos más de 50 especies afectadas, sobre todo los bancos de semillas, por lo cual eso hacía que después la fructificación de las plantas fuera mucho más difícil”, explicó Lajmanovich
“En algunos casos de fauna silvestre, cuando coincidían con la época reproductiva, eso no sólo afectaba a ese momento, sino que iba a afectar poblaciones siguientes”, agregó.
“Ecológicamente, los animales y las plantas están de alguna manera adaptados al fuego, porque el fuego ha sido algo que existe en la naturaleza hace miles y miles de años, pero no en la magnitud que existe en estos momentos. Algunos autores han denominado a lo que estamos viviendo ahora el piroceno, o sea que estamos como en la era del fuego, una cosa un poco así, en donde el fuego está moldeando la naturaleza, pero obviamente moldeándola no para bien, sino para mal, porque la naturaleza no está adaptada a tremenda cantidad de fuego como está ocurriendo ahora”, subrayó-
– ¿Cuánto tiempo tarda la naturaleza en regenerarse, por ejemplo, aquí en nuestros humedales?
– Depende de muchas cuestiones. Depende del tipo de vegetación quemada, si eran árboles, si eran pastizales. No es tan fácil determinar exactamente cuánto tiempo. Lo que sí seguramente la afectación en la fauna silvestre es muy notable, porque hay especies que difícilmente después logren volver las mismas poblaciones a establecerse.
Lo que hicimos en el último tiempo, que se publicó y que tomó un poco de trascendencia, fue estudiar cuál es la toxicidad que se produce en el suelo después que ocurre el fuego. Porque una vez que ocurre el fuego, en muchos lugares, no en todos, son humedales, y al no haber agua en algún momento –porque el río no estaba en su fase de crecida, porque no había llovido y en ese momento estaba seco– generalmente hay vegetación seca, pastizales, árboles, y eso se quema. Pero al quemarse, en el suelo se producen ciertas reacciones químicas que hacen que una vez que el agua vuelve a ingresar en ese lugar, se vuelve tóxica.
¿Por qué es importante el agua? Porque en el agua van a habitar especies acuáticas, peces, anfibios, insectos y son los que van a ser afectados y van, de alguna manera, a morir o a sufrir efectos ecológicos que van a hacer que esas poblaciones no sean viables.
– ¿Hay especies que van a desaparecer después del fuego?
– No, desaparecer no. El fuego no extingue una especie. La extinción de una especie es un fenómeno muy complejo y no se da por un simple fuego.
Puede haber una extinción de una población local por un tiempo, pero para que una especie deje de existir en la naturaleza no pasa por un fuego, precisamente.