A sus seis años, Lucía Ramseyer compuso dos canciones y las grabó con León Gieco
“Un día le llegó un video donde yo iba tocando La Navidad de Luis. Le llegó, lo escuchó y le encantó”. La frase corresponde a Lucía Ramseyer, se la dijo a radio “Costa Paraná” y alude a su encuentro con León Gieco. Lucía tiene 6 años de edad (sí, seis) y compuso dos temas que grabó Gieco. Es santafesina y hace más de un año que toma clases de armónica con una docente que el propio León le recomendó al papá y la mamá de Lucía.
En “Abrazo de rock”, de la radio pública de la capital entrerriana, se entrevistó a Lucía y a Adrián, su papá. Una de las preguntas iniciales, precisamente, estuvo dirigida al padre, que contó cómo se inició musicalmente su pequeña y talentosa hija: “Las canciones de León Gieco las ha escuchado; se sabe unas cuantas y quien sugirió que tomara clases de armónica fue León. Cuando empezamos el contacto con él, a través de mensajes y videollamadas, León le preguntó si le gustaría tomar clases de armónica. Le sugirió una profesora, Sandra Vázquez, y empezó a tomar clases todos los lunes por Zoom. Esto fue hace un año y un par de meses”.
Adrián contó que cuando León llamó a Lucía, la pequeña artista le preguntó: “León, ¿por qué tardaste tanto en llamarme?”. La simpática salida generó otro buen momento en la charla radial.
Luego fue Lucía quien contó cómo fue el encuentro de ella, su familia y el cantautor de Cañada Rosquín. “En las vacaciones de julio, nos organizamos y dijimos ‘vamos a ver un día para poder encontrarnos’. Nos encontramos con León. Hablamos un poquito y después encontramos un restaurante. Se fue a comprar dos kilos de pan para darles de comer a los patos. Después nos fuimos a esas canoítas y le dimos de comer a los patos. Los patos se peleaban por un pan”, contó la niña.
El papá de Lucía agregó que en ese mismo viaje a Buenos Aires, se encontraron en una segunda oportunidad, en la que pasearon por el Congreso y “ahí Lucía tocó el Himno con la armónica”.
-¿Es bueno León? -preguntó el conductor del programa, Martín Echagüe.
-Sí, re -confirmó Lucía.
La artista contó que León le regaló una guitalele, que es una mezcla de guitarra con ukelele.
De la charla surge la cantidad de instrumentos con los que Lucía está dando sus primeros pasos y entonces surge si en lugar de celular se entretiene con ellos. Lo confirma Lucía: “yo, cero celular”. ¿Y televisión?, le preguntan. La respuesta: “Cero. Poquito. Veo Zamba, que explica lo de la memoria”.
Promediando la entrevista, el conductor preguntó a Lucía si hay posibilidad de armar una banda, con compañeros y compañeras de la escuela. Ante el asombro de su papá, que no conocía la respuesta, Lucía respondió: “Sí. En la escuela uno toca la batería, otro toca la guitarra, pero no creo que vaya a poder ir porque se va a ir a vivir a España. Una toca el teclado. Hay reemplazantes, obvio. Hay una y otra cantante y otra cantante que toca la armónica que soy yo. Otra toca la flauta traversa y la otra flauta dulce”.
El papá anticipó que pronto saldrán videos de las canciones y ella, la autora, agregó: “con dibujitos”.
Las canciones grabadas
Lucía -junto a su familia- y León se conocieron hace un año y grabaron los dos primeros temas de la niña: “Dinobaile” y “Hábitat libre: no se olviden del carpincho”.
La carrera de Lucía Ramseyer empezó formalmente cuando tenía cinco años, aunque ella sostiene que canta “desde chica”. Es decir, cuando tenía apenas 2 años. Sus padres, Melania y Adrián, cuentan que su hija siempre tuvo buena memoria para recordar el ritmo y las letras de las canciones. Recuerdan que la llevaron a un recital de Abel Pintos con menos de tres años y cantó todos los temas. Hoy, con solo seis, ya lanzó sus dos primeras dos piezas musicales en Spotify y todas las plataformas de música, con la producción de León Gieco.
La relación entre Lucía y Gieco se fue afianzando, incluso, el artista le propuso colaborar en una canción suya. La niña aceptó y grabó los coros para un tema que aún no fue lanzado. En una de sus charlas, León le dijo a Lucía que cuando fuera un poco más grande podría comenzar a componer. Ella, con el atrevimiento de una niña entusiasmada y apasionada, le respondió: “¿Cómo cuando sea grande? Yo quiero hacerlo ahora”.
Así comenzó un nuevo desafío para la pequeña, que no tardó en afrontarlo. Con apenas cinco años escribió su primera canción: “Dinobaile”. En la letra, nombra distintos tipos de dinosaurios. Su padre contó que primero surgió la melodía y luego la letra. “Yo sola la compuse, con ayuda de mi papá que escribía lo que yo decía”, aseguró la pequeña, y su padre asintió para señalar que lo que decía su hija era sorprendente, pero cierto.
Dinobaile surgió de la preocupación de Lucía por los animales en extinción. “En salita de cinco vimos un video sobre los animales en peligro de extinción, cuando llegué a casa le conté a papá y nos pusimos a investigar”, recordó la artista. Fueron a la librería, compraron un libro “sobre dinos” y continuó la búsqueda de respuestas para las preguntas de una niña curiosa. Luego de todo ese proceso nació la primera canción.
La segunda composición de Lucía trató sobre el mismo tema. Se llama “Habitat libre: no se olviden del carpincho”. Por supuesto, tiene que ver con las diferentes especies en peligro de extinción y con el carpincho, que es de la zona donde vive Lucía y debió dejar sus humedales porque los humanos expandieron sus ciudades.
Las dos canciones de Lucía fueron grabadas en un estudio en Córdoba, con los arreglos de Enrique Aiello.
“Un día le llegó un video donde yo iba tocando La Navidad de Luis. Le llegó, lo escuchó y le encantó”, dijo Lucía Ramseyer sobre su encuentro con León Gieco.