A cuatro años del ASPO, ¿qué le dejó la pandemia a la sociedad argentina?
El 20 de marzo de 2020 entraba en vigencia el decreto del entonces presidente Alberto Fernández que instauraba el aislamiento social, preventivo y obligatorio, en plena pandemia de Covid-19. Pamela Sosa, doctora en Sociología, durante una entrevista con el programa En El Dos Mil También de Radio Costa Paraná, reflexionó sobre las consecuencias de aquel período. ¿El fenómeno libertario es hijo de la pandemia?
Un día como hoy, hace exactamente cuatro años, entraba en vigencia el Decreto 297/20, firmado por el entonces presidente Alberto Fernández, a través del cual se instauraba el aislamiento social, preventivo y obligatorio, desde ahí conocido por ASPO, en todo el territorio nacional.
La noche anterior, Fernández había utilizado la cadena nacional para explicarle a los ciudadanos que ante la pandemia de Covid-19 “todos los argentinos y todas las argentinas deberán someterse al aislamiento social, preventivo y obligatorio” y eso significaba que “a partir de este momento nadie debe salir de sus residencias”.
Pamela Sosa, doctora en Sociología de la UBA y docente e investigadora del Instituto de Humanidades y Ciencias de la UNL, ha estudiado lo que dejó la pandemia, y, en diálogo con el programa En El Dos Mil También, que conducen Antonio Tardelli y Sebastián Martínez por Radio Costa Paraná, dejó algunas reflexiones sobre lo que les sucedió a los argentinos y al país durante el ASPO y lo que vino después.
Catalizador
La pandemia, señaló “fue un gran catalizador” e “hizo visibles muchas cosas”, pero, de todos modos, “creo que todavía no se ha comprendido en su totalidad y por lo tanto me parece que es muy pronto para conocer en profundidad las consecuencias que ha tenido”.
Sosa, sin embargo, arriesgó que el ASPO “algo que dejó en evidencia fue la gran capacidad de reacción desde el punto de vista estatal, es decir con cuánta rapidez reaccionaron las instituciones para poder en la inmediatez resolver una situación” muy compleja.
– ¿La respuesta del sector público fue satisfactoria, medianamente satisfactoria, o, por el contrario, fue deficiente?
– Eso es una gran controversia. Por un lado, vimos un sistema de salud que reaccionó y eso produjo una reivindicación muy fuerte y un gran apoyo social, un orgullo nacional, por las instituciones de la salud, y, simultáneamente, eso mostró una precariedad muy fuerte por parte de esas instituciones.
– En la última etapa del ASPO se empezó a ver la resistencia a ese fenómeno, con gente molesta con el Estado que la controlaba, y algunos politólogos ubican allí el origen del enojo hacia la clase dirigente que después derivó en el triunfo electoral de los libertarios. ¿Usted ve algo así?
– Sin duda, sin duda. De hecho el significante libertario, la idea de la libertad, es algo que nosotros no hubiéramos escuchado, y esa es una de las cosas nuevas que generó la pandemia, y que impacto de distinta manera en las distintas generaciones, especialmente entre los más jóvenes que padecieron el encierro de otra forma.
– ¿Qué cosas llegaron en la pandemia para quedarse?
– Es interesante la pregunta. Y en realidad me parece que tiene que ver con aquello que de cuánta capacidad tienen nuestras instituciones para reaccionar, transformar y adaptarse a las nuevas situaciones.
En el tema del trabajo remoto, por ejemplo, tenemos dificultades para adaptarnos, en general, para ver si es posible o no, si es conveniente o no, adoptar los sistemas remotos como mecanismo de trabajo. En algunos casos lo remoto quedó y le sumamos presencialidad. Habría que explorar cada caso.
Es algo que sus pro y sus contra, porque la tecnología no deja de ser una herramienta más, el tema es cómo la gente adopta esa herramienta.
– ¿Cómo salimos de la pandemia?
– Salimos con lo que teníamos y con algunas cosas nuevas que cocinamos en ese camino. En el caso de la educación, por ejemplo, la pandemia tuvo un aspecto revelador, sobre todo en los sectores medios, con la visualización de muchos déficits del sistema educativo, tanto público como privado.
Contradicciones y polarización
Sosa, por último, habló de las contradicciones que quedaron en la sociedad argentina tras la pandemia y puso el acento en la polarización-
“Pienso que quedaron contradicciones, y, quizá ,una reflexión que se puede hacer es el tema de los extremos. La Argentina estaba –y está– muy polarizada hace por lo menos una década, y, tal vez, con mayor intensidad desde el gobierno de (Mauricio) Macri, y esa polarización empezó a imprimirle a la política posiciones muy extremas. Eso, me parece, de alguna manera explica la radicalidad de las políticas actuales que sumada a la simplificación del debate político explica este punto de llegada”, cerró Sosa.
Hoy se cumplen cuatro años de la instauración del ASPO.